La seguridad europea en la nebulosa

Por Carlos H.Raimondi


El rechazo por parte de la Casa Blanca, de la idea del Secretario General de las Naciones Unidas, de utilizar fuerzas de la organización internacional y principalmente de los EEUU para expulsar las fuerzas servias de Bosnia, si no cumplen un futuro acuerdo de paz (1), es toda una definición política americana que sin embargo ha pasado casi desapercibida para la opinión pública internacional. Los franceses participan también de la opinión americana (2).
Según el concepto del Secretario Genral, si los servicios no se retiran de territorio bosnio, resta sólo una solución: la fuerza. Esta posición es coincidente con la de la Comunidad Europea, que dió un plazo perentorio a las autoridades servias para aceptar un plan de paz, bajo pena de agudizar las sanciones contra la misma, en caso de incumplimiento.
Desde la perspectica de la Casa Blanca, los EEUU solamente utilizarán sus tropas en operaciones de "mantenimiento de la paz" pero no en misiones de "imposición de la paz".
El juego de las palabras pareciera esconder una definición muy importante para el futuro desempeño de las fuerzas americanas en el mundo: la opción por la PAZ consentida en lugar de la PAX impuesta.
El gobierno republicano saliente apoyó, luego del derrumbe de la URSS, la intervención militar en diversos teatros, siempre con la participación de las Naciones Unidas para legitimar su accionar. Así sucedió en el Golfo Pérsico y en Somalía y también se esperaba pudiera suceder en la ex Yugoslavia.
El gobierno demócrata sin embargo, parece hoy optar por misiones de mantenimiento y no de imposición de la paz, lo que significa una mutación importante en la política americana.
Es que la diferencia entre ambas operaciones es sustancial y la constitución de las fuerzas, también.
Los efectivos para el mantenimiento de la paz, son unidades que se sitúan en puntos estratégicos que persiguen la finalidad de evitar el contacto entre contendientes, mientras la solución del conflicto se intenta en la mesa de negociaciones. Se trata de fuerzas livianas, acompañadas muchas veces de unidades de apoyo sanitario, social o económico que buscan paliar en las sociedades civiles involucradas los efectos de la guerra en los territorios que ocupan. En general cuentan con el consenso de los países en conflicto y por ello no poseen capacidad de combate o sólo la poseen relativamente.
Las fuerzas para la imposición de la paz en cambio, están compuestas por unidades livianas y pesadas, aptas para el combate, que intentan separar a países o facciones rivales -siempre armadas- y para ello pueden llegar a imponer la paz por medio de la fuerza. Pueden contar o no con el consentimiento de los contendientes. Su participación implica casi siempre una ingerencia en los asuntos internos de terceros países, que se realiza en haras de la defensa de principios superiores, como la paz internacional, los derechos humanos, etc.. Operan con el consenso de las Naciones Unidas, lo que ligitima su accionar. Un caso típico de intervención de estas fuerzas, fue la operación en Somalía.
El nuevo concepto estratégico de la NATO (3) reafirma su naturaleza defensiva, la resolución de sus miembros de salvaguardar la seguridad, la soberanía e integridad territorial, basado en el diálogo, la cooperación y la defensa colectiva para la preservación de la paz.
La idea que se abrió paso en la NATO es la utilización de tres tipos de fuerzas:
a
) Fuerzas de reacción inmediata
Son unidades de altísima movilidad, que incluyen también fuerzas pesadas. Operarán de inmediato al comenzar la crisis, impidiendo que ésta evolucione hasta la guerra. Serán multinacionales.
b) Fuerzas de rápida reacción
También de carácter multinacional. Si bien el mayor porcentaje estará integrado por unidades pesadas, poseerán una gran movilidad que permitirá reacciones rápidas frente a conflictos importantes. Operarán durante la crisis si es posible o durante la guerra, para imponer la paz por medio del potencial militar desplegado.
c) Fuerzas adicionales
Son fuerzas nacionales de cada país, que se pondrán a disposición del organismo internacional, cuando las dos anteriores no fueran suficientes para detener el conflicto o el mismo se haya generalizado.

La utilización de cualquiera de las fuerzas descriptas, requerirá para cada escenario un estudio profundo antes de la intervención. Los países europeo reconcen el liderazgo militar de los EEUU, pero no se subordinan a su conducción, como tampoco, reconocen la obligatoriedad de los países a las intervenciones.
Según nuestro concepto la NATO se orienta, a la luz de las nuevas decisiones, a transformarse con el tiempo en el brazo armado de las Naciones Unidas, y con ello en un mecanismo de seguridad colectiva global.
La seguridad colectiva regional permanecerá todavía indefinida por un largo tiempo, debido a las dudas de las cancillerías asiáticas, africanas y latinoamericanas. La seguridad regional europea será la excepción, especialmente por el protagonismo que los países componentes buscan frente al liderazgo americano. Sin embargo, el frente europeo no es uniforme y las dudas se reflejan muy bien en el país yugoslavo: operan el embargo fuerzas de la Unión Europea Occidental y de la NATO. Ninguna comanda y la segunda se pliega a las decisiones de la primera. Todo un rompecabezas para la conducción militar. Nada está claro en Europa, todavía.

1) "EEUU no forzará a los servicios a salir de Bosnia", en diario "La Nación", 9 de marzo de 1993, pág. 2.
2) "Rusia no puede seguir esperando ayuda", en diario "La Nación", 10 de marzo de 1993, pág.2.
3) "The Alliance's Strategic Concept", Agreed of the North Atlantic Council in Rome, on 7th-8th November 1991, NATO Office, Brussels, 1991, pág.4.



Actualizado: 10/05/96 8:45:50 AM
SER en el 2000