LA ARGENTINA EMERGENTE


SENADOR EDUARDO VACA


En el marco de nuestro seminario (*), hasta el presente hemos estado analizando las grandes tendencias internacionales y regionales, sin que hubiera reflexiones propias para aplicar esta misma visión con respecto a las tendencias que se están dando en el marco de nuestra nación.
Para comenzar esta aplicación, he elegido entonces un número determinado de ítems, con los cuales podremos efectuar una reflexión común a partir de algunas observaciones surgidas de mi propia visión. Podremos así iniciar un debate para ver si la percepción es común, ya que al saber donde estamos parados y al conocer el desenvolvimiento de las actuales tendencias, obtendríamos el punto de partida para la tarea de ordenamiento de nuestras actividades, que en función de esas tendencias se puede hacer.
Finalmente, teníamos previsto hacer una referencia de lo que serían los tres núcleos centrales acerca de los cuales debería girar la propuesta de proyecto nacional, y de dos criterios a tener en cuenta para el desenvolvimiento de estos núcleos con un conjunto de unos diez cursos de acción que podrían proponerse, para la tarea de desenvolvimiento de un proyecto nacional.

Puesta en severo cuestionamiento la acción gubernamental fundada en la planificación, se está imponiendo el pensamiento de que ésta viene a traer al país algunos conceptos que los norteamericanos afirman desde hace mucho tiempo, como que el mejor gobierno es el que menos gobierna. En este sentido es que parecería que en la sociedad argentina se está extendiendo la creencia de que el Estado se retire del mayor número de actividades, dedicándose a las que se considera esenciales.
En este modelo, las actividades esenciales pasan a ser la educación, la salud, la seguridad y la defensa. Siguiendo la línea de razonamiento,podríamos preguntarnos por qué son esenciales: ¿por qué, por ejemplo, la educación debe estar en manos del Estado?; o ¿por qué, la salud debe estar en manos del Estado?; y (aunque no me atrevo a preguntarlo): ¿por qué la defensa tiene que estar en manos del Estado?
Esto es así, ya que no veo ninguna dificultad para plantearse, del mismo modo en que se plantea como no esencial la participación del Estado en la actividad productiva, por qué no se ha de plantear la no participación del Estado en la actividad educativa.
Esta idea, que tiene que ver con la reforma del Estado que se está emprendiendo y con la eliminación de normas que regulaban la actividad económica, está fundamentada en el principio de que la liberación de las fuerzas sociales es elemento suficiente para el autoordenamiento, lo cual verdaderamente me preocupa (más allá de que considero que muchas de esas desregulaciones efectivamente van a contribuir al desenvolvimiento más dinámico de nuestra estructura productiva, porque se había armado una estructura normativa y burocrática que era verdaderamente una traba para el desenvolvimiento). Esta es la idea hoy dominante.
El ejercicio que quería proponer para esta reunión es el de ver, a la luz de esta idea dominante (digo dominante pero se ha venido generando a lo largo del tiempo), hacia dónde se desenvuelve la sociedad argentina. Para ello, he realizado un listado de aquellas cuestiones que se supone son apreciadas por el común de la gente, para ver cómo ellas pueden ir evolucionando en el mundo de hoy.
Esta exposición no pretende ser una obra de carácter científico, sino más que nada analizar qué percepción tenemos de lo que está ocurriendo. Es un juego de imágenes, antes que de realidades científicamente fundadas. En este contexto, sería interesante ver cuán compartidas o no son entre nosotros las imágenes que cada uno tiene.
Intenté hacer una gradación de valores, de los más inmediatos a los más mediatos. Concretamente, el enunciado comienza por la alimentación, y concluye con la estructura institucional.
El método consistirá entonces en realizar una enunciación, y a continuación una muy rápida opinión de cómo creo que va a evolucionar cada aspecto en los próximos diez o quince años en la Argentina, en tanto se mantenga el actual esquema de ideas que sustentan este desenvolvimiento. De tal manera, podremos tener una imagen impresionista de lo que podría llegar a ser la Argentina de los primeros años del siglo próximo.

UN CUADRO DE SITUACION POSIBLE

En cuanto a la alimentación, el vestuario y la vivienda, la posibilidad de acceder por un lado a fuentes de financiación, y por otro al desarrollo tecnológico, sumando -en un tercer lugar- las necesidades políticas (en términos electorales), harán que estas necesidades sean cubiertas casi en su totalidad.
Sí es dable observar el modo en que estas necesidades se cubren, lo cual a mi entender no será un modo igualitario, aunque sí extendido.
Creo que los elementos en materia de alimentación básica, en cuanto a requerimientos calóricos y protéicos van a ser cubiertos, incluso para los sectores no integrados al sistema productivo, por el desarrollo del sistema social, que surge de la necesidad de la estabilidad política del propio modelo que se va generando.

En materia de vivienda, creo que las necesidades también serán cubiertas, aunque -de la misma manera que en el caso de la alimentación- con una diferencia sustancial en el modo. Probablemente se desarrollen sistemas prefabricados de baja calidad para los sectores de menos recursos, viviendas de duración limitada. Y al mismo tiempo, seguramente seguirá desarrollándose lo que observamos cuando recorremos el conurbano o la zona norte de nuestra ciudad: viviendas con niveles de ostentación suntuaria.
Como esto estará regulado básicamente por la capacidad de compra que los sectores tengan, preveo este tipo de diferencias, ya que -sobre todo en una primera etapa- se prevé un fuerte proceso de acumulación, que va a imponer severas restricciones a una distribución más igualitaria del ingreso.

En materia de salud, imagino un retiro paulatino de las prestaciones de salud a cargo del Estado, las cuales quedarán reservadas para los sectores más marginales de la sociedad; y el desarrollo de un sistema privado de salud, donde quedan de lado las tareas de salud de carácter preventivo para básicamente atender al "paciente cliente".
Creo que las acciones en materia preventiva estarán vinculadas a evitar el desarrollo de epidemias. Se mantendrán las campañas de vacunación y demás, pero ahí se detendrá la acción estatal. No veo el desarrollo de una acción de salud preventivo por parte del sector privado, porque precisamente su dinámica no está en relación con el mantenimiento de la salud, sino con la recuperación de la misma, de modo tal que no es su preocupación el mantenimiento de la salud, sino ver cómo cura a su paciente.
En síntesis, se reitera el mismo esquema que con alimentación, vestuario y vivienda.

En materia de transportes, creo que lo más importante es que la Argentina desarrollará un sistema de transporte interno más eficiente. El concesionamiento de los ramales ferroviarios y del mantenimiento de la infraestructura vial, facilitará el desarrollo del transporte interno. Sí considero que la Argentina resignará definitivamente el transporte internacional. A un mejorado transporte interno corresponderá que la vinculación internacional de la Argentina no se hará por empresas propias.

En cuanto a servicios, -básicamente el comercio-, creo que se acentuará la tendencia a la generación de estructuras oligopólicas de distribución, quedando la comercialización a cargo de grandes estructuras supermercadísticas, con una gran equiparación de los productos que se ofertan, quedando también reservado a los sectores de mayores recursos la posibilidad de acceder a servicios o productos más diferenciados.
En materia de solidaridad, se desarrollarán sistemas de asistencia al desempleo, como los ya previstos en la ley de empleo. Esto garantizará por un lado un ingreso mínimo, pero creo que no va a garantizar el carácter de marginación que estos sectores atendidos por la seguridad social van a tener respecto del resto de la sociedad, por su dificultad de acceder a los demás circuitos.
Esto se traducirá -me parece observarlo ya en la sociedad argentina-, en el desarrollo con pautas propias de estos sectores marginados, que operan respecto del resto de la sociedad como una amenaza interna que no cobra mayor envergadura porque no aparece en ningún momento como la posibilidad de una amenaza organizada sino como una amenaza dispersa, generando una sensación progresiva de inseguridad.
Tal vez esto no se registre en la ciudad de Buenos Aires, pero es un fenómeno claramente visible en el Gran Buenos Aires.
Esta situación seguramente permitirá el desarrollo de algunas otras estructuras de servicios que están ya alcanzando proporciones importantes, como la estructura privada de seguridad. Creo que es uno de los servicios que mayor desarrollo ha tenido en los últimos tiempos, y se prevé un desarrollo aún mayor.

Otra necesidad bastante difundida en nuestra sociedad es el acceso a la información. En realidad podría suponerse que el desarrollo tecnológico facilitará el acceso a la información; sin embargo, la estructura vertical y altamente oligopólica de los medios de información hace prever que se accederá a la información de oferta, y no a la información a la que uno aspira.
No hace falta imaginar un futuro muy distante. En materia de comunicación social el proceso es evidente. Va a tener la estructura conformada, por ejemplo, por Canal 13, Radio Mitre, el Diario Clarín y la agencia DYN.

En cuanto al papel de la familia en esta sociedad que estamos construyendo, he observado en las noticias diarias la alta inestabilidad de nuestros matrimonios, aumentando el porcentaje de divorcios en el país. Creo que las dificultades de tipo económico y fundamentalmente la desorientación en materia valorativa, hace que la familia deje paulatinamente de ser el elemento de integración social que ha sido hasta ahora. En este proceso de pérdida del papel de la familia, un elemento bastante notable resulta ser la progresiva pérdida de autoridad de los padres sobre los hijos, que tienen o cuentan con otros elementos de socialización más importantes (que por supuesto tampoco se encuentran en la escuela, ya que algo parecido está sucediendo en élla como elemento de socialización).

En materia del equilibrio interno entre el desarrollo urbano y las regiones y de política poblacional, es de suponer (ya que no se observan políticas en contrario), una afirmación de las tendencias de desplazamiento de la población hacia la zona del litoral, para conformar una gran ciudad que vaya desde Rosario hasta La Plata. Me parece percibir una migración interna, en un proceso muy acentuado en lugares muy despoblados, como la Patagonia. De tal manera que esto es otro elemento que pone en cuestión nuestra posibilidad de desarrollo regional armónico y de reafirmación del federalismo, ya que obviamente la actividad productiva, educativa o cultural, la infraestructura, no encuentra estímulos suficientes en la renta que pueda tener para dirigirse al interior. En función de ir maximizando ganancias en tanto no haya otro tipo de estímulos, es de suponer que la población y toda la actividad se va a concentrar nuevamente en la zona que dispone de estos medios con mayor abundancias.

Otra aspiración muy sentida por nuestro propio pueblo desde hace años es la aspiración a la igualdad. Con los pocos elementos que he venido señalando hasta ahora, creo que es en este ámbito donde probablemente sintamos la mayor frustración.
Recuerdo la exposición del Dr. Lavagna en este mismo seminario, en la que hizo referencia a la estructura de ingresos de la Argentina, marcando la imposibilidad de la igualdad, más allá de su refrendamiento jurídico.
Esta estructura es claramente inequitativa y no hay razones para suponer que esta estructura variará en los próximos años.

Otro elemento a considerar es el de las libertades. En este sentido, creo que las mismas estarán absolutamente garantizadas, pero la posibilidad del ejercicio de esta libertad va a estar claramente condicionada por una libertad que impone el mercado, que es la libertad de gastar dinero: quien tenga dinero para gastar podrá ejercer determinadas libertades, y quien no lo tenga encontrará en esa falta de dinero una severa limitación para el ejercicio de sus libertades, en tanto nadie le provea de ningún instrumento para la posibilidad de esas libertades.
Hemos visto, por ejemplo, a qué queda reducida la libertad de prensa o de expresión. Con la actual estructura de comunicación, la libertad de expresión queda reducida a la posibilidad de comprar La Nación, La Prensa, Clarín o Página 12.
La posibilidad extendida de comunicar sus ideas al prójimo por parte del grueso de la población estará severamente limitada.
La libertad de investigación ha sido "caballito de batalla" y aspiración sentida. En tanto el Estado se retire también de esta actividad, la libertad de investigación estará vinculada a la capacidad de financiación de determinadas investigaciones. De modo que la capacidad va a estar vinculada a poder elegir tal o cual programa, financiado por tal o cual corporación.

En materia educativa es donde yo creo que se presenta el elemento más dramático, porque preveo una diferenciación cada vez más sustancial entre la escuela pública y la escuela privada. La educación calificada va a estar en la escuela privada, que contará con todos los recursos tecnológicos como para poder hacerlo. Aquellos que no tengan posibilidades de pagar una escuela privada deberán ir a una escuela pública carente progresivamente de recursos.
Más allá del esfuerzo que se pueda realizar, creo que esto es cierto. Si se acentúa por ejemplo, el proceso de desindustrialización muy precario que estaba dándose en el interior, con disminución de la actividad económica de determinadas regiones, y a eso se suma que el gobierno federal le transferirá la totalidad de los servicios, preveo que en poco tiempo los gobiernos provinciales tendrán severas dificultades para sostener estos servicios, si no cuentan con un esfuerzo importante del gobierno nacional.
La educación tiende progresivamente a entenderse como capacitación de recursos humanos. Esto hace prever algunos fenómenos, como por ejemplo que la educación técnica progresivamente vaya asociándose con la actividad empresaria, lo cual por un lado es bueno al otorgar un dinamismo importante, pero por el otro lado impone una severa limitación en cuanto al ingreso, para posibilitar el acceso.
Seguramente en nuestras universidades se desarrollarán carreras cortas. La posibilidad del desarrollo del ciclo cuaternario estará ya sumamente restringido a un número muy menor de nuestra población. De todas maneras la jerarquía académica no estará dada por aquellos que egresen de ciclo cuaternario, sino por aquellos que puedan realizarlo fuera del país, tendencia que también viene observándose desde hace bastante tiempo.

¿Qué pasará con el tiempo libre?
Parece mentira que en la Argentina, donde parece que está todo por hacerse, hablemos del tiempo libre. Sucede que habrá tiempos libres de diferente naturaleza: el de aquellos que no tienen que hacer, y el de aquellos a quienes les queda un tiempo libre luego de sus actividades, lo cual da origen a una auténtica actividad productiva.
Se desarrollarán servicios tales como el turismo. La actividad creativa ha dado posibilidades de desarrollo a una actividad que abarca desde la venta de indumentaria específica al desarrollo de estructuras empresarias vinculadas con ello, desplazando al club o transformándolo en verdaderas entidades empresarias, donde obviamente el ingreso también está regulado por la posibilidad de pagar el servicio que allí se presta.

En materia de religiosidad, me parece observar una tendencia a una superficialización progresiva de los sentimientos religiosos. Me da la sensación de que el estado espiritual de muchos sectores de la población se debate en un sistema de creencias en las que definitivamente ya no se cree; en un sistema de creencias que no se admite, pero que se ejerce. Me refiero principalmente a los que mayor responsabilidad tienen, de un desarrollo de una actitud hedonista, producto de un estímulo permanente de este modo de relacionamiento que hemos elegido, que requiere del consumo para su propio sostenimiento. Y por otro lado, la angustia por esta contradicción entre una estructura valorativa en la cual íntimamente no se cree y otra que no se puede expresar, lo que hace que se busquen fórmulas para dar respuestas a las cuestiones que, a pesar de los elementos electrónicos, siguen preocupando a quienes estamos parados en este planeta.
Es decir, que frente a las preguntas que todos estamos haciéndonos y para las cuales no encontramos respuesta, se provoca el desarrollo de innumerables formas de supersticiones (el tarot, la astrología, el desarrollo de sectas de todo tipo), que intentan dar algún alivio a esa angustia existencial.
Creo que de todos modos se mantendrá una estructura religiosa organizada, donde mi sensación es que la Iglesia Católica Apostólica Romana lleva "las de perder" por una inadecuada adaptación a la utilización de algunos elementos tecnológicos que las iglesias competitivas están usando de modo cada vez más notable. Me asombró, por ejemplo, pasar por River Plate los 3 días que estuvo Billy Graham.

En materia de participación en las decisiones, creo que se produce un doble proceso. Habrá un progresivo aumento de la participación de la gente en la toma de decisiones vinculadas con su entorno inmediato, producto de los procesos de descentralización que se están acentuando. Se incrementará la posibilidad de que la gente tome decisiones respecto de las cuestiones que hacen al ámbito municipal o comunal.
Pero en contradicción con esto, creo que se aleja cada vez más la posibilidad de una participación cierta respecto de las grandes decisiones nacionales, mediadas por una estructura institucional que la gente reconoce progresivamente ajena.
En las estructuras partidarias vemos cómo se consolidan núcleos de poder que no facilitan para nada la participación de un gran número de gente. Antes estaba esto que se llama la "militancia política", pero la misma está siendo reemplazada por "profesionales de la politica", de modo tal que las estructuras políticas también tienden a constituir núcleos estables y de poca movilidad.

Respecto de la estructura institucional, me da la sensación de que más allá de las formas estamos construyendo un sistema de tipo plutocrático, donde los grandes grupos económicos tienen cada vez más capacidad de decisión. Su capacidad de influencia, de lobby, es notable, y la ejecución de las decisiones es llevada adelante por tecnócratas; a los políticos sólo nos queda el rol de explicar las decisiones que se toman.
Este aspecto se relaciona también con el progresivo desplazamiento de la capacidad de influencia sobre la sociedad que, progresivamente, están llevando adelante los medios de comunicación respecto de las estructuras políticas.
Creo que otro resultado del proceso de concentración de la comunicación social es el que pone en relieve la influencia en la orientación de las grandes decisiones que tienen los comunicadores sociales, la cual progresivamente va siendo mayor que la que tienen los políticos.
El grado de condicionamiento por parte de los comunicadores sociales que ya existe en las decisiones políticas es notable. Cualquiera se cuida mucho al decir algo, antes de saber muy bien cuál es la opinión que al día siguiente verterá Bernardo Neustadt acerca de ese comentario.
En suma, habrá una progresiva disminución en la capacidad autónoma de la nación, fuertemente condicionada a los sistemas a los cuales se está vinculando.

Para completar este cuadro, diría que -a pesar de lo expuesto- en materia de conflictos el nivel de conflictividad de la sociedad argentina va a ser bajo. Existe un elemento de desarrollo y de condicionamiento propagandístico del modelo que se mantendrá durante bastante tiempo por dos razones: porque el modelo ofrece perspectivas de mejoramiento en la situación, y porque por la propia naturaleza de los grupos marginales el grado de conflicto que estos pueden originar se vinculan con formas menores de la actividad delictiva. De modo tal que el desarrollo de nuestra estructura de seguridad interior va a ser suficiente para encauzar este tipo de conflictos.
No veo ninguna perspectiva de que esta situación pueda tener algún encauzamiento, como por ejemplo uno organizado políticamente, que haga suponer un nivel de conflictividad política de cierta gravedad en el interior de nuestro país; como tampoco veo que la Argentina pueda estar sometida a amenazas exteriores.
De esta doble situación de conflicto pienso que irán tomando mayor preponderancia en el equilibrio institucional las fuerzas de seguridad e irán perdiendo relieve las fuerzas armadas, lo cual sería grave.

COMENTARIOS FINALES
A partir de este intento -que insisto, es sólo un cuadro a grandes trazos-, puede comenzarse una discusión para llegar a un acuerdo.
La descripción realizada de ningún modo significa un fatalismo de mi parte. Creo que así están planteados los temas del día de hoy.
Aparecerán elementos que hoy todavía no podemos percibir, que incidirán y modificarán esta situación.
Seguramente, entre esos elementos se encontrarán novedosos movimientos tanto en el plano de la política como de los intelectuales (que siempre son un poco pioneros en este tipo de cuestión), que empiecen a preguntarse, como hoy lo estamos haciendo nosotros, acerca del modo de reencauzar alguna de estas tendencias, que vistas todas juntas nos asustan un poco, preanunciando una sociedad no deseable. Y creo que esta progresiva toma de conciencia, junto a una vigencia sincera en la Argentina de una discusión política amplia, sin presiones de ningún tipo, nos permitirá corregir los rumbos que sean necesarios.
Les reitero mi enorme placer de haber desarrollado este año este Seminario y espero que lo podamos continuar el próximo, con la misma capacidad de concreción que hemos tenido en éste que acaba.
(*) Exposición en el Seminario "Hacia las FF.AA. del año 2000".



Actualizado: 15/05/96 9:33:59 AM
SER en el 2000