FUERZAS DE PAZ: LA EXPERIENCIA DEL EJERCITO DE URUGUAY
Síntesis de la exposición "Relaciones de los ejércitos de la región con la Organización de las Naciones Unidas", presentada por el Ejército Nacional de la República Oriental del Uruguay en el Simposio celebrado en Buenos Aires en junio de 1993.
1. ANTECEDENTES
Nuestro país históricamente ha basado su política internacional en los principios de:
- No intervención en los asuntos internos de otros Estados.
- Solución pacífica de las controversias.
- Solidaridad y cooperación internacional.
- Libre determinación de los pueblos.
Esta posición, que es compartida por sus habitantes, le ha valido el reconocimiento internacional como una Nación pacifista y su participación en Operaciones de Mantenimiento de la Paz, ya sea mediante Observadores Militares o Fuerzas de Paz, está enmarcada en esta conducta.
Es así entonces que sus FF.AA. y en particular su Ejército desde hace muchos años intervienen en este tipo de Operaciones, actuación que se ha incrementado notablemente en los últimos dos años.
a) Observadores Militares de Naciones Unidas
1) Grupo de Observadores Militares de las Naciones Unidas en India-Pakistán (UNMOGIP).
El Ejército Nacional interviene en esta misión desde el año 1952, aportando Observadorers cuyo número ha variado en el transcurso de los años entre uno y cuatro.
En la actualidad participa con un Señor Jefe como Observador Militar y además desde el año 1992 con un Señor Oficial General que comanda el Grupo de Observadores.
Este último hecho en particular constituye un nuevo reconocimiento al profesionalismo y dedicación de todos aquellos que han participado en esta misión, así como a la constante colaboración del país a lo largo de 41 años.
Esta Operación actualmente no implica mayores riesgos, los que tuvieron sus puntos culminantes en los años 1965 y 1971, sin que hubiese que lamentar bajas.
En el año 1988, un Observador Militar uruguayo de esta Miisón junto a otros de distintos países, acompañó al Secretario General de Naciones Unidas a la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz de ese año otorgado a la ONU.
2) Grupo de Observadores de Naciones Unidas en Irán-Irak (UNIMOG).
Aceptada la participación, por parte del Gobierno Nacional, el Ejército envía 12 Observadores Militares que se despliegan en la República Islámica del Irán en aproximadamente 15 días. El día 18 de agosto de 1988 se materializó el cese el fuego y el 8 de setiembre del mismo año arribaron los Observadores uruguayos a Irán.
La dosificación de 12 Observadores Militares se mantuvo hasta 1990, momento en que comenzaron los preparativos para la guerra del Golfo Pérsico y se comenzó a reducir su número, hasta desactivar la misión.
Las actividades se caracterizaron por lo encontrado de las posiciones iraníes e iraquíes, lo que dio lugar a la necesidad de un relevamiento completo, detallado y muy riesgoso de las posiciones de combate, de uno y otro lado de la línea de cese del fuego, y a la obligación de atender, arbitrar y solucionar reclamos constantes y a veces agresivos de ambas partes.
Las condiciones de vida, sobre todo al inicio, fueron por demás duras al carecerse de las mínimas comodidades y por tener que desempeñar funciones en áreas tan disímiles como montañas, pantanos o desiertos, con temperaturas de hasta 58 grados en verano y 25 grados bajo cero en invierno. Sin embargo los Observadores se adaptaron rápidamente y pese a los riesgos que debieron enfrentar diariamente, tampoco en esta Misión hubo que lamentar bajas.
Es de destacar que además de los riesgos propios de la función a cumplir, los Observadores partricipantes debieron experimentar un severo choque cultural al enfrentarse a la cerrada civilización islámica, con profundas y notorias diferencias con la cultura occidental, hecho éste que también fue sobrellevado sin inconvenientes por los diferentes contingentes.
El cumplimiento de la misión, con el retorno de los países a las fronteras internacionalmente reconocidas, motivó una calurosa felicitación del Secretario General de las Naciones Unidas.
3) Grupo de Observadores Militares en Irak-Kuwait (UNIKOM).
En respuesta a una solicitud de Naciones Unidas ante la finalización de la Guerra del Golfo Pérsico en Kuwait, Uruguay participa desde el año 1991 con 8 Observadores Militares.
Su misión consiste en ejercer el control en la zona desmilitarizada entre ambos países.
Las condiciones de vida en la zona de operaciones, durante los primeros momentos, también fueron de extrema severidad, debido a la carencia de instalaciones adecuadas, el clima desértico, la polución generada por el incendio de cientos de pozos de petróleo y la exposición a la cultura islámica.
Al igual que en las demás, el riesgo es el propio de actuar en áreas de post-guerra, y en esta oportunidad también se mantiene el hecho de no tener que lamentar bajas compatriotas.
b) Unidades integrantes de una Fuerza Operativa de Paz
1) Fuerza Multinacional y Observadores (MFO)
Uruguay interviene desde 1982 en esta Fuerza enmarcada en el Tratado de Camp David.
La participación con 2 Jefes, 3 Oficiales y 58 Personal Subalterno, constituye la primera salida en una misión operativa en lo que va del siglo.
El país aporta a la Fuerza dos Unidades, una de Transporte (Transportation Unit - TREU) conformada por 1 S.O. y 29 P/S y una de Ingenieros (Force Engineer Unit - FEU) integrada por un S.O. y 29 P/S. Además Jefes y Oficiales ejercen el Comando y E.M. del Contingente y/o participan en el E.M. de la Fuerza.
La Unidad de Transportes tiene la misión de proporcionar transporte de personal y carga para la Fuerza y conductores para el E.M.
La Unidad de Ingenieros tiene como misión principal el asegurar la movilidad de la Fuerza, mediante la construcción y reparación de rutas y caminos a lo largo de la Península del Sinaí.
La situación de la misión es de relativa tranquilidad y los mayores riesgos están dados por la existencia de innumerables campos de minas, al haber sido el Sinaí escenario de varias guerras, y por la tensión interna que se vive en el Estado de Israel a raíz de los problemas con los residentes palestinos.
No obstante lo expresado, afortunadamente el contingente uruguayo en once años de participación no ha dabido sufrir ninguna baja.
2) Grupo de Naciones Unidas en Camboya (UNTAC)
A raíz de la negativa de Venezuela de integrar la Fuerza, Naciones Unidas extiende a Uruguay una nueva invitación para participar en una Fuerza de Paz en Camboya con la misión de supervisar el alto el fuego y el desarme de las fuerzas irregulares y supervisar la realización de elecciones libres, lo que fue aceptado por nuestro Gobierno.
La participación y despliegue de lo que se denominó Batallón Uruguay I, constituyó un verdadero desafío por la inexperiencia existente, la premura del despliegue y la necesidad de adaptar y completar el equipo que le permitiera ser autosuficiente por sesenta días.
El despliegue, no obstante las dificultades anotadas, se realizó en el tiempo exigido por Naciones Unidas y en forma adecuada.
En función de la misión asignada al Batallón Uruguay I, toma posición en un vasto sector del territorio camboyano, iniciando las operaciones con singular éxito, lográndose una excelente interacción con la población local, pese a las diferencias culturales existentes.
El riesgo que implica el cumplimiento de esta misión fue muy superior a las anteriores ya que, además de la posibilidad de violencia directa o indirecta se agregó la precariedad de las condiciones de confort y serios riesgos para la salud.
Era tal la posibilidad de contraer enfermedades tropicales diversas, que las previsiones de Naciones Unidas estimaban para un contingente como el uruguayo, 15 muertos y 70% de casos de malaria en el primer año. El resultado no obstante fue distinto, 150 casos de malaria, 15 casos de amibas, 3 casos de fatiga grave de combate, 2 heridos leves por disparos de armas de fuego, 1 fallecimiento por malaria filipina y 1 baja en combate, antes de completar el año, a lo que debe sumarse una baja de la Armada Nacional, por herida de arma de fuego de origen no identificado.
Esta misión es la primera desde 1952, en cuarenta y un años de actuación, en que debe lamentarse el fallecimiento de integrantes de los contingentes del Ejército Nacional.
3) Grupo de Naciones Unidas en Mozambique (ONUMOZ)
El excelente desempeño del Batallón Uruguay I en Camboya motiva un nuevo ofrecimiento de Naciones Unidas y determina la formación y despliegue del Batallón Uruguay II en Mozambique.
La organziación de ONUMOZ en Mozambique se forma con:
- un componente humanitario;
- un componente electoral;
- un componente militar.
El componente militar al cual pertenece el Batallón Uruguay II tiene diversas misiones, entre las que se destacan la de proporcionar seguridad para las Naciones Unidas y otras actividades internacionales en apoyo al proceso de paz, especialmente en los corredores (vías de comunicación terrestre), misión que deberá cumplir fundamentalmente neustro Ejército. El riesgo fundamental de esta Misión lo constituye la cantidad de minas y artefactos explosivos, sin registro, a lo largo y a lo ancho de los corredores, uno de los cuales deberá asegurar el Batallón Uruguay II, riesgo que se vio materializado por las heridas sufridas por el Señor Jefe del Batallón al pisar un artecato explosivo, cuando aún no se había completado el despliegue.
A lo anterior debe sumarse, igual que en Camboya, el riesgo de las enfermedades tropicales que ha motivado el fallecimiento de un Personal Subalterno a causa de malaria.
Otro Personal Subalterno de la Fuerza Aérea Uruguaya falleció en un accidente de tránsito en misión de Servicio.
El despliegeu total se completó el 29 de abril de 1993, generando grandes expectativas en cuanto al futuro rendimiento del Batallón, que desde ya se descuenta será acorde a los antecedentes al respecto.
2. ANALISIS DE LAS PRINCIPALES OPERACIONES DE PAZ LLEVADAS A CABO
a) SINAI (M.F.O.)
1) Generalidades
En el Tratado de Camp David, Israel y Egipto plasmaron su intención de poner fin a los conflictos que separaban desde la antigüedad a ambos países.
Las negociaciones realizadas en Naciones Unidas para establecer la Fuerza Multinacional fracasron ya que la URSS impuso el derecho de veto.
Se recurrió entonces a otro mecanismo que consistió en organizar una Fuerza Multinacional, denomnada M.F.O., que operaría fuera del marco de las Naciones Unidas, lo que quedó acordado en el Protocolo de Londres en agosto de 1991.
El Plan de Operaciones consistió en el retiro de la Fuerza de Defensa Israelí (FDI) detrás de los límites internacionales establecidos en 1948, con el inconveniente que la demarcación del límite era distinta para los dos países. En algunos lugares cada uno de ellos insistía en que el límite se materializaba 10 metros dentro del territorio del otro, siendo el punto más comflictivo en Tabar sobre el Golfo de Akaba donde Israel construyó un hotel de "cinco estrellas" en territorio egipcio, que trajo aparejado serios contratiempos.
La Idea de Maniobra se basó en dividir la Península del Sinaí en cuatro Zonas, tres en suelo egipcio y una en territorio de Israel. El acuerdo establecía además los efectivos y los medios que cada país podría desplegar en las Zonas que le correspondía ocupar.
En la Zona A Egipto podía desplegar:
- 1 División de Infantería Blindada;
- 230 Tanques;
- 22.000 hombres;
- 480 Transportes Blindados;
- 126 Piezas Artillería Campaña;
- 126 Piezas Artillería Antiaérea;
- Misiles Tierra-Aire.
En la Zona B Egipto podía desplegar:
- 4 Batallones de Infantería;
- 4.000 hombres, armas livianas y vehículos sobre rueda.
En la Zona C se desplegaron los medios de la M.F.O. y Egipto tenía policía y helicópteros no armados.
En la Zona D Israel podía desplegar:
- 4 Batallones de Infantería;
- 180 Blindados;
- Misiles Tierra-Aire.
2) Participación del Ejército de Uruguay en M.F.O.
La misión asignada fue verificar que Egipto e Israel cumplieran con lo pactado en el Acuerdo de Londres mediante:
- La ocupación de 25 puestos de observación, 14 puestos de control y patrullas de reconocimiento.
- Verificaciones (dos por mes) en las zonas A, B y D.
- Verificación de las denuncias de violaciones dentro de las 48 horas de planteadas por alguna de las partes.
- Patrullaje marítimo por el Golfo de Akaba para asegurar la navegación del Estrecho de Tiran.
Nuestro país suscribió el acuerdo de participación con la M.F.O. a mediados de diciembre de 1981; se designó y reunió el Personal Superior el 9 de enero de 1982 y el 13 de marzo partió el Destacamento Precursor y los Gruesos lo hicieron días después.
El contingente del Ejército de Uruguay se organizó en base a Oficiales que integraron el Estado Mayor de la Fuerza y un Agrupamiento Especial de Transporte (A.E.T.) en base a:
- 1 Comando;
- 1 Grupo de Ingenieros;
- 1 Compañía de Transportes.
La misión inicial asignada fue:
- Realizar transporte de personal y carga sobre itinerarios prestablecidos.
- Proporcionar el máximo de conductores para el Estado Mayor.
- Integrar el Grupo de Ingenieros de la Fuerza.
- Colaborar en el mantenimiento de vehículos y maquinaria hasta el 3er. Escalón.
- Apoyar con personal y medios tareas generales de la M.F.O.
Posteriormente, ante pedido de la Fuerza frente a las necesidades constatadas en el área, se modificó la organización y misión, creándose el Agrupamiento Especial de Transporte e Ingenieros (A.E.T. Ing.), agregándosele una Sección de Ingenieros y asignándosele nuevos cometidos:
- Transportes: tomar a cargo el funcionamiento del Transporte de Material Pesado (T.M.P.).
- Ingenieros: mantener la ruta principal de abastecimientos (R.P.A.) y caminos de acceso a los ppuestos de observación y control. Realizar mantenimiento de 2do. Escalón a la maquinaria de Ingenieros. Colaborar en tareas generales dentro de las Bases.
3) Aspectos a destacar
- La misión se concretó porque había una firme voluntad por parte de los signatarios de llevarla a cabo, significándole a Israel el reconocimiento de un límite internacional y la paz para toda la región, además de importantísimas economías a los países involucrados al cesar el esfuerzo de guerra.
- La participación activa de Estados Unidos en la visualización, negociación, preparación y ejecución de la operación facilitó el desarrollo de las actividades previstas.
- Quedaron en evidencia las rivalidades de las potencias participantes.
- Es la operación en aras de la paz que se considera ha tenido mayor éxito hasta la fecha, alcanzando todos los objetivos planteados.
- Al Ejército de Uruguay le permitió comprobar el excelente comportamiento del personal actuando en el exterior, junto con tropas de ejércitos más evolucionados, estimándose que el resultado fue sobresaliente, destacándose incluso en aspectos sociales y competencias deportivas.
- Los problemas más notorios fueron inicialmente la falta de posibilidades de comunicación del personal con sus familiares, el desconocimiento del idioma inglés y de los procedimientos normales de estas operaciones internacionales.
En cuanto a la parte sanitaria el personal quedó expuesto a deshidratación grave, efectos de calor en la piel y a la Leishmaniasis, transmitida por insectos (mosca de la zona).
b) Camboya (UNTAC)
1) Generalidades
Con el fin de restablecer la paz en Camboya se convocó a una conferencia en París, que se realizó en dos períodos de sesiones, el primero entre el 30 de julio y el 30 de agosto de 1989 y el segundo del 21 al 23 de octubre de 1991.
Participaron Australia, Brunei, Camboya, Canadá, China, EE.UU., Filipinas, Francia, India, Indonesia, Japón, Malasia, Reino Unido, Laos, Singapur, Tailandia, URSS y Vietnam. Los países no alineados estuvieron representados en el primer período por Zimbawe y en el segundo por Yugoslavia.
En cuanto a Camboya, en la reunión de 1989 participaron representantes d las cuatro facciones políticas existentes (NADK, Ejército Nacional de Kampuchea Democrática, conocido como Khmmer Rojo, de orientación maoísta; KPAF, Fuerzas Armadas Populares de Kampuchea, de orientación comunista pro-vietnamita; ANKI, Ejército Nacional de Kampuchea Independiente, pro-occidental; y KPNLF, Ejército Popular Nacionalista de Liberación de Kampuchea, de iguales caracteríticas que el anterior), mientras que en 1991, el representante fue el Príncipe Sihanouk en su calidad de Presidente del Consejo Nacional Supremo.
La Conferencia se organizó en base a tres Comités de Trabajo que se reunieron durante el primer período. Los cometidos fueron para cada uno de ellos Cuestiones Militares, Garantías Internacionales y Repatriación de refugiados, reubicación de desplazados y Reconstrucción de Camboya.
Asimismo se crearon otros dos Comités, uno el Especial, responsable por lograr la reconciliación de las partes en pugna dentro de Camboya, y el otro como Coordinador de la Conferencia y de los restantes Comités.
Al concluir el prime período de sesiones se habían acordado detalles menores tendientes a solucionar el conflicto, pero faltaba un arreglo amplio que abarcara todos los aspectos en litigio.
Entre los meses de agosto de 1989 y setiembre de 1991 se realizaron gestiones a todo nivel entre los países signatarios y Naciones Unidas con el fin de lograr un "marco para un arreglo político amplio del conflicto de Camboya". Este proceso culminó con la aprobación de los siguientes instrumentos en la 2a. Convocatoria de la Conferencia de París:
- Acuerdo de un arreglo político del conflicto de Camboya, que incluía precisiones sobre el Mandato de la Autoridad Provisoria de ONU en Camboya (APRONUC), cuestiones militares, elecciones, repatriación de refugiados y desplazados y los principios de una nueva Constitución de Camboya.
- Acuerdo sobre la soberanía, independencia, integridad e inviolabilidad territorial, neutralidad y unidad nacional de Camboya.
- Declaración sobre la rehabilitación y la reconstrucción de Camboya.
Los Estados participantes de la Conferencia hicieron además un llamamiento al Comité Internacional de la Cruz Roja (C.I.C.R.) para que procurara la liberación de prisioneros de guerra y civiles recluídos en Camboya. Asimismo solicitaron a la comunidad internacional que se adhiriera al acuerdo del arreglo político del conflicto camboyano y que brindara todo tipo de asistencia, particularmente económica y financiera, para restablecer y reconstruir este país.
El 23 de octubre de 1991 se firma el Acuerdo de París, constando de 32 artículos, siendo sus elementos fundamentales los siguientes:
- el establecimiento de un período de transición que comenzaría al firmarse el Acuerdo y finalizaría al crearse el nuevo Gobierno;
- la Autoridad Provisional de Naciones Unidas en Camboya durante la transición (APRONUC);
- el reconocimiento del Consejo Nacional Supremo como único y legítimo órgano de gobierno camboyano durante la transición, teniendo incluisive un escaño en las Naciones Unidas;
- el retiro y verificación del retiro de fuerzas extranjeras;
- el acuerdo del cese del fuego y de la asistencia militar externa;
- compromiso de Naciones Unidas de auspiciar las elecciones, creando para ello un ambiente político neutral y de total respeto por la soberanía de Camboya. De estas elecciones libres e imparciales surgiría una Asamblea Constituyente que redactaría y aprobaría la Constitución y que luego se transformaría en Asamblea Legislativa, con la finalidad de establecer el nuevo Gobierno;
- una serie de artículos con detalles sobre derechos humanos, garantías internacionales, reinserción de refugiados y desplazados, liberación de prisioneros de guerra y presos civiles, bases de la futura Constitución, rehabilitación y reconstrucción del país.
2) Participación del Ejército de Uruguay en UNTAC
El Plan a grandes rasgos para el empleo del Componente Militar consistía en el despliegue de 12 Batallones de Infantería en todo el territorio con el fin de ocupar determinado número de Bases donde la rama armada de cada facción entregaría sus armas, munición y equipo de guerra. Allí, luego de un breve acantonamiento se comenzaría a desmovilizar los efectivos hasta alcanzar el 70% de los mismos, permaneciendo básicamente elementos de Comando, Administrativos y Sanitarios, hasta que el nuevo Gobierno estructurase los medios de Defensa Nacional, que serían equipados con todo el material recogido en los acantonamientos.
El enlace con las facciones se haría a través de reuniones periódicas de trabajo a distintos niveles:
- Comando de la Fuerza;
- Comando de Sector;
- Comandos Locales.
Un Cuerpo de Observadores Militares debería verificar las denuncias de violaciones al Tratado, entrega del equipo militar, desmovilización, etc.
Una vez concluída esta primera fase, dos Componentes más serían activados, el Electoral y el de Policía Civil. El primero con el fin de confeccionar el Padrón Electoral y luego planificar, organizar y ejecutar las tareas del acto eleccionario, y el segundo básicamente con la finalidad de proteger el proceso electoral, actividades que se están desarrollando con significativo éxito en estos momentos.
Entre abril de 1992, cuando Uruguay es invitado por Naciones Unidas para integrar esta Fuerza de Paz y el 20 de junio en que se acepta participar con un Batallón de Infantería, se planifica, organiza, equipa, instruye y se brinda atención sanitaria a 875 hombres, incluyendo el personal militar asignado al Estado Mayor de la Fuerza.
El traslado de los medios fue hecho por Naciones Unidas, estando inicialmente previsto el transporte del equipamiento por mar y el personal por aire, pero ante la urgente necesidad de desplegar los medios del Componente Militar en el terreno, se decide enviar todo por aire.
La planificación estuvo a cargo de una empresa de transporte canadiense contratada por Naciones Unidas, y la ejecuición a cargo de empresas comerciales canadienses y de la Federación Rusa. Los ocho vuelos iniciales, a llevarse a cabo en poco más de una semana, insumieron en la práctica 10 días para reunir el equipo y personal en la Base de U-TAPAO en Tailandia.
A partir de que el material fue inspeccionado por Naciones Unidas comenzó el transporte hacia el destino final en Camboya.
En términos generales la misión asignada al Componente Militar de UNTAC fue:
- El retiro y no retorno de todas las Fuerzas Armadas extranjeras al territorio de Camboya.
- Cese de asistencia militar externa.
- Localización de depósitos de equipos y armamento.
- Limpieza de campos de minas.
- Reagrupamiento, acantonamiento y desmovilización del personal combatiente de las facciones.
A su vez al Batallón Uruguay I le fue asignado el cometido de cumplir con las tareas de la misión asignada por UNTAC en la Zona de Acción del Sector 4, con el fin de:
- Impedir acciones que violen el cese del fuego.
- Coordinar y controlar la seguridad, transportes, comunicaciones y apoyo logístico de otros componentes de UNTAC al concretarse su despliegue.
- Estar en condiciones de reagrupar, acantonar y desmovilizar las facciones así como también continuar con el esfuerzo de impedir el ingreso, presencia y asistencia de asesores militares extranjeros en Camboya.
Asimismo hubieron modificaciones a la misión original u otras tareas no previstas que tuvieron que ser cumplidas, que aparejaron cambios en la Zona de Acción asignada, en el despliegue inicial y en el concepto del empleo militar de la Fuerza.
En este aspecto, un hecho de singular importancia fue el que se dio con el grupo de guerrilleros vietnamitas denominado Frente Unido de Liberación de las Razas Oprimidas (FULRO) de orientación nacionalista. Este grupo fue encontrado por el Batallón Uruguay I en circunstancias que el accionar de fuerzas irregulares de Vietnam y el Bn. 188 del Ejército de Camboya procuraban eliminarlo.
Se hicieron los trámites necesarios ante UNTAC para solucionar esta situación y el representante del Comité Internacional de Refugiados tomó a su cargo el operativo y en forma rápida y eficaz logró evacuarlos y reasentarlos en EE.UU. con otros integrantes del mismo grupo que desde el año 1976 se encontraban en ese país.
3) Aspectos a destacar
- Lo acordado por las cuatro facciones en París no fue cumplido, distorsionando los cometidos de la misión, aunque se alcanzó el objetivo de llevar a cabo las elecciones, por lo que es dable esperar que en el futuro Camboya pueda verse sometida al enfrentamiento de los grupos armados, sin solucionarse definitivamente la conflictividad existente.
- La organización del EStado Mayor de la Fuerza, donde participan Oficiales de diversos países cuya capacitación e idiosincracia es variada, dificulta la planificación, coordinación y ejecución de las Operaciones.
- Los imprevistos repercuten ampliamente y motivan cambios de todo tipo en las tareas asignadas, lo que redunda en una ejecución que muchas veces se hace innecesariamente dificultosa.
- El tiempo disponible muy escaso para preparar y equipar la Unidad motiva posteriormente deficiencias que son difíciles de solucionar en el Area de Operaciones.
- Los problemas del apoyo logístico en el Area, terminan siendo la preocupación más importante de cada Comandante.
- Los procedimientos de Naciones Unidas al existir una heterogénea cadena de comando, dificulta las coordinaciones y enlentece la ejecución.
- En lo que se refiere al personal, es de vital importancia el dominio del idioma inglés y la especial atención a su moral, a través de apropiadas medidas para su descanso, bienestar y recreación.
- Un aspecto particularmente significativo lo constituye también una actitud profesional adecuada, que responda en última instancia a un estado de guerra, manteniendo al personal militar compenetrado de la misión a cumplir y los riesgos que ella implica, conformando asimismo un elemento disuasivo importante.
c) Mozambique (ONUMOZ)
1) Generalidades
La misión que en este país cumple el Batallón Uruguay II recién comienza y sólo es posible analizar sus antecedentes y el desarrollo inicial de las operaciones.
Existen en Mozambique dos facciones, el Frente de Liberación Mozambiqueño (FRELIMO) y la Resistencia Nacional de Mozambique (RENAMO), enfrentadas desde hace 20 años y cuyas luchas han sumido al país en un caos al cual ahora, mediante la participación de Naciones Unidas se pretende detener, revirtiendo sus efectos.
Para ello, luego de una serie de tratativas, se acuerda la intervención de una Organización de Naciones Unidas denominada ONUMOZ cuya finalidad básicamente consistiría en detener la lucha y la actividad de grupos armados irregulares, escindidas de las facciones citadas, desmovilizar las tropas enfrentadas, verificar el retiro de las fuerzas extranjeras que ocupan parte del territorio mozambiqueño y por último, planificar y organizar elecciones para instaurar un nuevo Gobierno en el país.
2) Participación del Ejército de Uruguay en ONUMOZ
En febrero de 1993 se formaliza la decisión de participar en esta misión con un Batallón Especializado (Infantería Blindado).
Las directivas iniciales requerían el despliegue del mismo en su Zona de Acción a fines de marzo. Nuevamente con muy escaso plazo, se organiza, equipa e instruye la Unidad y si bien en los hechos el plazo no se cumplió debido a problemas administrativos de Naciones Unidas, el personal y el equipo estaban prontos de acuerdo a lo solicitado por el Organismo.
Se planteaton algunos problemas con el equipo, cuya solución se logró tras grandes esfuerzos, particularmente aquellos ítems que no se encuentran en plaza, como ser generadores portátiles de gran capacidad, equipos purificadores de agua y carpas para uso prolongado.
La misión asignada al Batallón Uruguay II fue:
- Supervisar y verificar la cesación del fuego, la separación y concentración de las fuerzas, la desmovilización y la reunión, almacenamiento y destrucción de las armas.
- Supervisar el retiro completo de las fuerzas extranjeras y la disolución de los grupos armados irregulares.
- Proporcionar seguridad a las actividades de las Naciones Unidas y otras actividades en apoyo del proceso de paz, sobre todo, a lo largo de los corredores.
Actualmente el Batallón se encuentra semidesplegado en su Zona de Acción, ocupando dos de las tres Bases asignadas. en instalaciones precarias, que deberán ser mejoradas si la misión se prolonga.
3) Aspectos a destacar
La urgencia con que se debió activar esta Unidad, que parece ser una constante en los requerimientos de Naciones Unidas, implica que resulta indispensable el tener personal instruído, equipo disponible y procedimientos ágiles para satisfacer adecuadamente las solicitudes de la ONU.
Lo distante del Area de Operaciones y de las fuentes proveedoras de equipos, dificultan, igual que en Camboya, el apoyo logístico de la Unidad, lo que obliga a una esmerada preparación del Contingente en todos los aspectos, antes de ser trasladado al área, de forma de disminuir al mínimo esta dificultad y sus repercusiones futuras.
3. CONCLUSIONES PARCIALES
a) La histórica posición pacifista del Uruguay en el ámbito internacional ha conllevado una amplísima participación de sus FF.AA. y en especial de su Ejército en diversas Operaciones de Mantenimiento de la Paz, actividades éstas que se han incrementado considerablemente en los últimos años.
b) La multiplicidad cada vez más creciente de estas Operaciones, su desarrollo en alejadas regiones, con parámetros culturales y sociales altamente diferentes, la importancia y complejidad de los conflictos a superar junto con la premura de su puesta en ejecución, son elementos que condicionan en gran medida estas actuaciones, particularmente en lo que se refiere a:
- Aumento considerable del riesgo de vida que se corre, ya sea como consecuencia de la violencia directa o indirecta que pueda existir, razones sanitarias de difícil previsión o accidentes propios de un Teatro de Operaciones, lo que obliga a procurar una cada vez más eficiente organización y capacitaciuón profesional del personal militar interviniente unido a una actitud consecuentemente adecuada a un Estado de Guerra.
- Necesidad de una gran capacidad de adaptación del personal a condiciones adversas, de tereno y meteorológicas, de confort, de relacionamiento profesional y social, que se ven agravadas por las presiones sicológicas derivadas de la actuación en un medio distante, extraño y hostil y el alejamiento del núcleo familiar, con el cual incluso no se tiene comunicación frecuente, todo lo que hace necesario, además de controlar y mejorar la preparación profesional que se logró en el Area, complementarla con medidas fundamentalmente relacionadas con la moral y el bienestar y la recreación.
c) El apoyo logístico es otro de los aspectos que también influye directamente en el correcto desempeño de las Misiones de Paz con una gran repercusión en el Area de Operaciones, transformándose en la principal preocupación de los Comandantes de Tropas.
A lo anterior debe sumarse que normalmente la actuación de los Contingentes se materializa en forma más o menos imprevista y con una muy exigüa disponibilidad de tiempo para su organización si no se poseen elementos ya aptos y previamente preparados para este tipo de misiones.
En consecuencia se debe ser sumamente cuidadoso y detallista en la etapa del planeamiento logístico, siendo también aconsejable el contar con Personal Superior y Unidades constituídas o semi-constituídas disponibles a estos efectos, siendo este último un objetivo en el que intervienen múltiples variables, que deben ser analizadas al más alto nivel de cada Fuerza, acorde a las circunstancias que se vivan.
d) La actuación conjunta con elementos de otros Ejércitos, particularmente en el área de los Estados Mayores, con idiosincracias y procedimientos disímiles, sumado a la heterogeneidad de la Cadena de Comando de la ONU con métodos de funcionamiento particulares y las consecuentes trabas idiomáticas, dificultan la planificación, coordinación y ejecución de las operaciones y actividades consecuentes, siendo conveniente procurar en el ámbito interno la implementación de modernos procedimientos operativos "standarizados" y el mayor conocimiento posible del idioma inglés a todos los niveles.
CONCLUSIONES
A) GENERALIDADES
1) La ONU desde su creación ha tenido como cometido primordial el lograr la paz y la seguridad internacional y ha logrado implementar desde esa fecha un número apreciable de operaciones.
El concepto y la idea original plasmados en la Carta de Naciones Unidas no se pudieron materializar debido a conflictos de intereses, fundamentalmente entre EE.UU. y la URSS, naciendo entonces el concepto de Mantenimiento de la Paz, que si bien no está reconocido en la Carta es aceptado internacionalmente.
Nuevas variables internacionales han revitalizado el concepto inicial de Control de la Paz y Seguridad Internacional, situación que se pudo apreciar en el conflicto del Golfo Pérsico, en Somalía y recientemente en la ex-Yugoslavia.
La experiencia de estos primeros cincuenta años de vida permite identificar entonces dos clases de utilización de las FF.AA. de los Estados Miembros:
a) Las Operaciones de Mantenimiento de la Paz, integradas por Misiones de Observación y Fuerzas de la Paz, no previstas en el texto de la Carta de Naciones Unidas.
b) La utilización de las FF.AA. en el marco del cumplimiento de sanciones a Estados Miembros que el Consejo de Seguridad haya aprobado e implica el uso de la fuerza a través de Operaciones de Imposición de la Paz.
2) Desde las modificaciones ocurridas a partir de 1989 en el escenario mundial a raíz del debilitamiento y fin de la Guerra Fría, otros son los aspectos que influyen sobre la paz y la seguridad internacional.
La conflictividad existente en el mundo y el no uso del veto en el Consejo de Seguridad por las grandes potencias, así como también la garantía de la Asamblea General, que mediante la Acción Unida para la Paz ha logrado en más de una oportunidad cumplir su cometido subsidiario y una mayor disposición por parte de los miembros del Consejo de Seguridad para aprobar las acciones del Capítulo VII y el uso de la fuerza en las relaciones internacionales hacen prever en el futuro inmediato el aumento y la proliferación de este tipo de operaciones.
Asimismo, dentro del Cuartel General de Naciones Unidas resurge la vieja polémica de si la Organización debe poseer sus propias FF.AA. capaces de intervenir en cualquier parte del mundo o si por el contrario los países integrantes de la Carta deben tener efectivos prontos para hacer frente a cualquier contingencia, permaneciendo a las órdenes de la Organización.
Ya sea entonces que se acepte como base de análisis una progresiva y natural evolución del empleo de las Fuerzas e Paz en su forma convencional o mediante la constitución de Fuerzas Multinacionales bajo el comando directo de la ONU, resulta evidente que las mismas deberán estar capacitadas para actuar en misiones cada vez más complejas y en cualquier tipo de región y circunstancias adversas, lo que traerá aparejado un esfuerzo de instrucción consecuente muy importante, ya que se hace necesario entrenar adecuadamente al personal que concurre a este tipo de misiones, tal como lo solicita y fomenta la ONU, preferentemente a través de Centros de Entrenamiento Especializados.
3) La actual política de bloques económicos hace inevitable buscar acuerdos de integración económico-comerciales. En ese sentido se asiste a distintos realineamientos en todos los continentes. La política exterior del Uruguay ha hecho hincapié en los acuerdos de integración y el país participa activamente en el MERCOSUR y en el área regional en particular.
En ese contexto, la profundización de nuestros intereses económico-financieros y sus proyecciones sociales y culturales, harán aumentar la interdependencia política, así como también la profundización de nuestros intereses estratégicos y los compromisos en seguridad que se deriven de ellos.
Por lo tanto será cuestión de tiempo el aumento del grado de compromiso político de la Nación con los intereses regionales y continentales y por ende los adquiridos con las Naciones Unidas.
De lo anterior resulta evidente que existen nuevas condicionantes políticas-económicas en el área que, sumadas a los tradicionales lazos de amistad y cooperación entre sus Ejércitos, hacen viable el pensar en encarar acciones comunes tendientes a obtener una mayor eficacia y eficiencia en los desempeños propios, actuales y futuros, en este tipo de misiones.
Por otra parte existe una amplísima y variada experiencia de los Ejércitos de los países del área a través de sus participaciones en Operaciones de Mantenimiento de la Paz ya sea mediante Misiones de Observación o integrando Fuerzas de la Paz, como integrantes de sus Estados Mayores o por medio de Contingentes constituídos en forma variable, acorde a las características de la misión asignada, que justifica y habilita el encarar adecuadamente este tipo de acciones comunes.
4) Se estima que las participaciones en estas Operaciones de Paz resultan ampliamente beneficiosas para los países intervinientes pues desde el punto de vista de su política exterior obtienen excelentes dividendos, implicando un reconocimiento y promoción internacional que los gobiernos siempre aspiran en acciones de real solidaridad entre los pueblos, respetando su diversidad e independencia.
Económicamente también se obtienen ventajas pues el dinero desembolsado retorna de otra manera, ya sea descontándose de la alicuota que la Organización asigna para la financiación de estas Operaciones o empleado en beneficio de sus FF.AA.
Para los Ejércitos se constituye en una hipótesis de conflicto que justifica y prestigia su rol y existencia, trascendiendo incluso el ámbito nacional.
Se realza y fortalece, además, su imagen ante la población y el poder político, sacándose importantes réditos de esa situación, siendo también una oportunidad para, mediante adecuados criterios, lograr el mejoramiento, modernización y mantenimiento de los medios con las sumas de dinero que reembolsa Naciones Unidas por dicha participación.
Para el personal militar que concurre a estas operaciones es una valiosísima experiencia profesional, que arroja beneficios intrínsecos al soldado, como ser la importante práctica en el funcionamiento de Estados Mayores internacionales, la operación de moderno equipamiento y la conducción de operaciones reales, a lo que debe sumarse la experimentación de vivencias personales invalorables y un aliciente económico suplementario. Lo anterior implica que existen condicionantes que avalan la posibilidad real y lógica para los Ejércitos de continuar participando en estas operaciones, lo que asimismo los obliga a buscar, de ser posible, nuevas formas de capacitación complementarias, que los habilite para cumplir en cada vez mejores condiciones estos cometidos.
B) POSIBLES FORMAS DE COOPERACION TECNICA PROFESIONAL A ENCARAR A NIVEL REGIONAL
1) Introducción
Como una primera aproximación y únicamente como base inicial de análisis se presentan como corolario de este trabajo distintas formas de cooperación técnica-profesional posibles de ser encaradas a nivel regional, las que debidamente estudiadas y avaladas a nivel de cada Ejército o Gobierno, según corresponda, podrán transformarse en acciones concretas, a nivel bilateral o del área considerada.
En ese sentido cabe establecer algunas precisiones:
- No implican en este momento un planteamiento concreto del Ejército del Uruguay, sino simplemente la intención de profundizar en un tema sobre el cual nuestro país y su Ejército se encuentran profundamente consustanciados.
Por lo tanto, todas aquellas acciones que enmarcadas en los principios que rigen las relaciones de los Estados y sus Ejércitos, sirvan para lograr un mejor desempeño de estos últimos en el cumplimiento de sus cometidos, como las propuestas, son impulsadas y apoyadas, pudiendo abarcar su efectiva implementación futura, acorde al alcance e importancia de la medida, desde la simple voluntad de los mandos de los Ejércitos involucrados hasta la aceptación de los Gobiernos respectivos, materia esta última que se entiende ajena a este Simposio.
- En este contexto se desea establecer que la misión de las FF.AA. de la República Oriental del Uruguay, conforme a su Constitución y Leyes vigentes, así como los principios de derecho aplicables en su sistema jurídico, es el desarrollo del cometido esencial de Defensa de la Soberanía e Integridad de la República.
Asimismo y en lo que se refiere a la "Integración Regional" en marcha, nuestro país se rige por los términos y alcance del MERCOSUR conforme al Tratado de Asunción que la origina y establece su marco regulador.
Conforme a éste, y también luego de su efectiva implementación, se entiende que la integración regional se halla referida al ámbito económico, con proyecciones sociales y culturales, pero le es ajeno y no implica en modo alguno, un principio de supranacionalidad.
Por consiguiente para nuestro Gobierno no es propio al texto del Tratado citado y al contexto de la integración regional un sistema colectivo de defensa en el Cono Sur, ajustándose al marco de la normativa vigente (Carta de la OEA) el cual no permite la adopción de medidas colectivas de carácter militar y el uso de la fuerza está limitado a la legítima defensa individual o colectiva y a las decisiones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Todo esto obviamente es sin perjuicio de las formas de cooperación técnico-profesional entre Fuerzas Armadas de distintos países que pueden verificarse, como hasta el presente, con las debidas disposiciones de los Gobiernos respectivos cuando corresponda y que son en ese contexto planteadas a continuación.
2) Intercambio de experiencias en Operaciones de Paz
La valiosa experiencia que posee cada Ejército de los países del área en este tipo de Operaciones, con todas las variables que en ella participan, ya sea en la preparación, ejecución y retorno de los Cuerpos de Comando, Observadores Militares e integrantes de Estados Mayores Internacionales que han actuado, puede resultar un muy valioso acervo para otros Ejércitos de la región, y la conjunción de esfuerzos en beneficio de todos y cada uno de ellos los colocará además, en una situación de vanguardia en el plano continental en aspectos operativos, logísticos e incluso financieros referido a estas misiones.
Este intercambio puede materializarse de muy variadas formas, ya sea a través de:
- Documentación existente al respecto en cada Ejército.
- Realización de Conferencias, Simposios o Seminarios a nivel bilateral o grupal sobre temas específicos o generales relacionados con Operaciones de Paz.
- Visitas protocolares o de Estado Mayor a todos los niveles de la escala jerárquica, pudiendo involucrar los órganos de decisión, asesoramiento, planificación o ejecución, a aquellas reparticiones o unidades relacionadas con las Operaciones de Mantenimiento de la Paz.
3) Cursos de Capacitación Conjunta
De la misma forma se puede ampliar esta cooperación mediante la realización de cursos de formación profesional especializada en los cuales participen integrantes de los distintos Ejércitos de los países del área, procurando una formación sistemática y uniforme del personal militar interviniente.
Los mismos pueden abarcar uno o más países como sede, pero lo importante sería establecer parámetros de aprendizaje comunes, que en términos generales aseguren la coherencia y continuidad de la instrucción impartida, pudiendo comprender desde simples pasantías hasta cursos regulares de capacitación especializada que comprendan:
- Curso de Observador Militar de Naciones Unidas.
- Curso de Oficiales de Estados Mayores Internacionales.
- Cursos de preparación de integrantes de Fuerzas de Paz, para Personal Superior y para Personal Subalterno.
- Otros Cursos que sean necesarios para capacitar al personal militar que concurra a estas Operaciones.
Del mismo modo se podrían organizar Seminarios o Cursos a nivel regional mediante el apoyo de la ONU (Secretaría de la Organización y el Instituto de las Naciones Unidas de Entrenamiento e Investigación - UNITAR), pudiendo incluir entre otros los siguientes aspectos:
- Policía Militar de Naciones Unidas.
- Oficial de Logística de Naciones Unidas.
- Control de Movimiento de Naciones Unidas.
Asimismo se podría ampliar la participación, acorde a la temática analizada, a personal policial o civil, involucrado en Operaciones de Mantenimiento de la Paz.
4) Centro de Operaciones de Mantenimiento de la Paz
En el presente año el Ejército Uruguayo cristalizó la formación de la "Escuela de Operaciones de Mantenimiento de la Paz", con la finalidad de entrenar al personal militar propio que concurre a este tipo de misiones, tal como lo solicita y fomenta la ONU. La base de esta Escuela especializada fue el Centro de Entrenamiento que desde el año 1982 funcionaba en la Escuela de Armas y Servicios (E.A.S) a raíz de la participación del Ejército del Uruguay en la Fuerza Multinacional y Observadores (M.F.O.) en Sinaía.
Su Misión Orgánica es:
- Constituirse en un Centro de Entrenamiento para personal militar y civil, nacional y/o extranjero que concurra a misiones de mantenimiento de la paz.
- Organizar y llevar a cabo Cursos de Entrenamiento, Formación y/o Seminarios tendientes a capacitar al personal, funcionarios de los Ministerios de Defensa, del Interior y de otros organismos del Estado que concurran a desempeñar cargos en Operaciones de Mantenimiento de la Paz.
La instrucción especializada que se imparte es complementaria de la doctrinariamente recibe el personal militar, superior y subalterno, en las Escuelas de Formación y Capacitación del Ejército y en las Unidades de Combate.
Encontrándose en la etapa de puesta en funcionamiento y consolidación, dirige sus esfuerzos al entrenamiento de las Fuerzas de Paz propias antes de su partida al Area de Operaciones, estimándose que en el corto plazo, podrá ampliar sus cometidos e incorporar alumnos extranjeros, como lo preve su misión.
5) Creación de un Sistema Regional de Apoyo a la ONU en Operaciones de Mantenimiento de la Paz
Aprovechando la dinámica de las relaciones existentes en los países del área y sus Ejércitos, producto de indisolubles lazos históricos, afianzados en diversos acuerdos de integración en marcha, podría crearse un "Sistema Regional de Apoyo a la ONU en Operaciones de Mantenimiento de la Paz", el que funcionaría al más alto nivel de las Fuerzas de los países del área.
La cooperación institucionalizada que se lograría a nivel de los Ejércitos alcanzaría aspectos de organización, entrenamiento, equipamiento, transporte, envío de tropas, etc., pudiendo facilitar todos los enlaces y coordinaciones necesarias para todas y cada una de las posibles formas de cooperacioón técnico profesional y cumplir en última instancia y en mejor forma los objetivos de nuestros Gobiernos de proveer medios, convenientemente capacitados y entrenados, para mantener la paz y seguridad internacional, mediante una adecuada participación en Operaciones de Mantenimiento de la Paz, como instrumento válido de evitar conflictos.
6) Otras formas de cooperación técnico-profesional
Además de las establecidas lógicamente podrán instrumentarse otras formas de cooperación que alcancen las finalidades perseguidas.
Entre ellas podemos citar:
- Establecimiento de diversas medidas que aseguren una interconexión eficaz entre los Ejércitos del área, tendientes a faciolitar el apoyo mutuo en todos los órdenes, para un mejor cumplimiento de las misiones asignadas.
- Ampliar el apoyo que las Representaciones Diplomáticas brindan en el Area de operaciones a sus Fuerzas, a las de aquellos países de la región que no la poseen.
- Lograr un inventario conjuntop de empresas privadas nacionales afines con el apoyo logístico necesario para este tipo de misiones, brindando además información técnica al respecto y procurando facilidades en la adquisición, financiamiento, aprovisionamiento, etc., lo que podría ser ampliado, en caso necesario, fuera del área considerada y en base a la experiencia propia de cada Ejército.
- Cesión temporaria entre los Ejércitos de equipamiento militar especial en casos de urgencia o necesidades imprevistas.
- A través de acciones conjuntas coordinadas lograr implícitamente un mayor peso en las decisiones de Naciones Unidas y una mayor representatividad en temas relacionados con el Mantenimiento de la Paz.
C) CONCLUSION FINAL
El concepto tradicional de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz está experimentando en los últimos años una evolución acelerada, cobrando cada vez mayor importancia y desarrollando una creciente complejidad, acentuándose aún más su carácter multidisplinario.
Cabe a los Ejércitos, como Componente Militar Terrestre, asumir el cumplimiento mayoritario de las responsabilidades que su Nación se haya comprometido en el concierto internacional, capacitándose para ello.
Y en esa capacitación, propia de su Doctrina de Empleo, la experiencia de otros Ejércitos y la cooperación ténica-profesional que se logre, será un auxiliar invalorable para un mejor cumplimiento de los cometidos que se asuman.
Este es el gran desafío de la hora.
Está en nuestras manos lograrlo.
El presente Simposio es una valiosísima oportunidad que se nos presenta y que debemos agradecer al Ejército de la hermana República Argentina.