UNA NUEVA POLITICA DE DEFENSA

Dr. Geraldo Lesbat Cavagnari Filho


El autor, redactor invitado del acápite Defensa y Fuerzas Armadas de la propuesta electoral del PT de Brasil, publicado en nuestra sección Documentos, explica la razón de las decisiones sugeridas.

Por primera vez en el Brasil un partido político se interesa por la defensa nacional como asunto para un programa de gobierno. Históricamente, ha sido tratada por los partidos políticos brasileños con negligencia -como asunto periférico. Sin embargo, la iniciativa del Partido de los Trabajadores está siendo evaluada por una supuesta intención subyacente -y sólo explicable por la teoría de la conspiración. Cualquier inferencia en ese sentido es equivocada, porque el hecho político creado por el PT es una consecuencia natural del propio proceso de democratización del país. Además, los militares están suficientemente maduros para no ser cooptados por ningún partido político. Y el Partido de los Trabajadores, convencido de que su presencia en el espacio político sólo estará garantizada en el régimen democrático.
Por motivos obvios, las hipótesis de guerra consideradas en el planeamiento estratégico brasileño durante la guerra fría ya no tienen vigencia. Se espera que, en esa transición hacia el nuevo orden mundial, haya una declinación progresiva del uso de la fuerza en las relaciones internacionales. Pero nada indica que ese nuevo orden venga a ser necesariamente más simétrico, justo y pacífico, eximiendo al Brasil de pensar y organizar su defensa de acuerdo con los nuevos presupuestos de intervención del derecho de guerra.
Por tanto, no hay evidencias de que ningún Estado desee renunciar voluntaria y unilateralmente al derecho de guerra. Aunque el empleo de la fuerza pase a ser ocasional en las relaciones internacionales, y sea creciente el control internacional sobre las áreas de tensión, la fuerza militar continuará ejerciendo una función para la política en cuanto la necesidad de seguridad es también de interés nacional. Así, la opción de Brasil, siempre reiterada en el discurso diplomático, por el método de solución pacífica de los conflictos de intereses no excluye la solución violenta de ellos -de ser necesario, en última instancia, recurrir al derecho de guerra.
Si la insuficiencia de medios impide que Brasil disponga de fuerza militar capaz de sustentar una política exterior de intereses globales, los recursos existentes son suficientes para dotar al país de una capacidad de defensa autónoma. O sea, de una defensa no dependiente de una gran potencia en una situación de subordinación estratégica, ni de la Organización de las Naciones Unidas en el contexto de la seguridad colectiva. (Además, difícilmente habría alguna garantía en ese contexto. Hasta ahora, la ONU no consiguió administrar con eficacia los principales intereses colectivos de la humanidad ni construir un sistema de instituciones multilaterales de resolución de conflictos). Lo que se propone, en tanto, es el desarrollo de una fuerza militar con nivel de prontitud y operacionalidad que permita una pronta respuesta en la defensa del territorio nacional -y, si fuera necesario, para operar con eficacia suficiente en sus proximidades, en la defensa de los intereses nacionales.
La propuesta de política de defensa elaborada para el PT está siendo detallada en su concepción y en la definición de objetivos y medios de defensa. Consiste en algunas medidas consideradas necesarias hacia la obtención de unidad de ejecución de dicha política, a través de la creación del Ministerio de Defensa; hacia el desarrollo progresivo de la capacidad de respuesta rápida, con la creación de un núcleo de fuerza de acción inmediata -integrada por medios navales, terrestres y aéreos-; y hacia la reestructuración de las Fuerzas Armadas, acompañada de la actualización de su equipamiento. Esa reestructuración implica


Actualizado: 18/05/96 10:43:56 AM
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