BRASIL: PLATAFORMA ELECTORAL DEL PT ( PARTIDO DE LOS TRABAJADORES )
Presentamos el acápite sobre defensa nacional que forma parte de la plataforma electoral del PT de Brasil, con vistas a las próximas elecciones en el vecino país.
Los profundos cambios por los cuales pasaron Brasil y el mundo en los últimos quince años exigen redefiniciones importantes en la política de defensa nacional, con claras repercusiones sobre las Fuerzas Armadas (FFAA).
Durante décadas las FFAA brasileñas definieron como sus enemigos a Argentina, en la esfera continental, a la Unión Soviética y al "campo socialista" en la esfera mundial, y a la "subversión" o enemigo interno en el plano nacional.
Con la Argentina y demás países del Cono Sur mantenemos hace años una política de acercamiento que deberá abarcar crecientemente las esferas económica, política y cultural. Esta tendencia se reforzó particularmnente después del fin de las dictaduras militares en la región y de los avances obtenidos en el proceso de democratización política de sus países.
Con el fin de la Guerra Fría, perdió significado el conflicto Este/Oeste que hacía de Brasil un aliado militar de los Estados Unidos en su cruzada contra el "peligro comunista", o "imperio del mal".
Aún antes de que ocurriesen los cruciales cambios políticos internacionales de fin de los años 80 y comienzo de los 90, ya había indicios de que las tensiones internacionales se situarían en una perspectiva Norte-Sur, como se explicitó en la Guerra de las Malvinas y, más tarde, en el conflicto del Golfo.
El proceso de democratización de Brasil sepultó la tesis del enemigo interno. Creció el sentimiento de que a las Fuerzas Armadas compete la defensa de las fronteras del país. Por esta razón, la Constitución deberá retirar el "mantenimiento del orden interno" de las atribuciones de las FFAA.
Es necesario, entretanto, realizar un profundo debate acerca de las nuevas realidades internacionales y su impacto en la política de defensa.
La defensa de la soberanía nacional es una responsabilidad del conjunto de la sociedad y no sólo un atributo de las FFAA. Este principio no excluye, sino que por el contrario enfatiza, la necesidad de una política de defensa, democráticamente definida y, en consecuencia, Fuerzas Armadas reestructuradas y capacitadas para implementarla. Por esta razón, no es posible mantener la actual situación de sucateamento? de los equipos militares y de su cuerpo de soldados, suboficiales y oficiales.
Brasil hace una opción clara por la solución pacífica de los conflictos internacionales.
La base para la redefinición y capacitación de las FFAA es la convicción de que la democracia supone el fin de cualquier tutela militar sobre la sociedad y sobre el Estado.
La transición, pactada por las elites, de la dictadura hacia un proceso parcial de democratización permitió la continuidad y la no transparencia de elementos claves del poder militar, que todavía se expresan en la realidad política del país.
Las atribuciones de las Fuerzas Armadas deben ser de defensa de las fronteras del país. En el cuadro de una agresión externa, que configure un estado de guerra, las Fuerzas Armadas no tienen hoy nivel de prontitud ni capacidad operacional que permitan respuestas oportunas y eficacez, aún de alcance limitado, de cara a la agresión al territorio nacional o de amenaza a un interés vital.
Con una política coonsistente de defensa es posible recuperar, a medio plazo, la capacidad operacional de las FFAA. Esta política deberá ser formulada en la perspectiva de largo plazo -más amplia y de mayor alcance-, pero en el contexto de una defensa autónoma.
Brasil deberá pensar su presencia en las relaciones internacionales en la perspectiva de un Estado que busca maximizar su autonomía estartégica en las relaciones de fuerza mundiales, sobre todo en los espacios de América del Sur y del Atlántico Sur.
Los objetivos de medio y largo plazo de autonomía estratégica, que llevarán más de una década para ser atenbdidos, implican un esfuerzo orientado para dotar a Brasil de capacidad de defensa autónoma, apoyada en fuerza militar de alcance limitado, pero con satisfactorio nivel disuasorio, contando con prontitud y operacionalidad para responder a las exigencias de una política de defensa.
Brasil tiene limitaciones en el uso de la fuerza militar. No existen hoy amenazas a los intereses nacionales perfectamente caracterizadas que justifiquen su empleo. Como las prioridades nacionales son sobre todo sociales, la política de defensa debe ser formulada de forma subordinada a los objetivos del desarrollo y de la democracia en el país.
Por lo tanto, se imponen las siguientes medidas:
- creación del Ministerio de Defensa (MD) para garantizar la unidad en la ejecución de la política de defensa, reduciendo los intereses corporativos de cada fuerza en su implementación. La creación del MD será resultado del proceso de reforma administrativa más general;
- profesionalización de los cuadros militares, como consecuencia de la necesidad de dotar a las FFAA de capacidad de pronta respuesta. Para ello, será adoptado el servicio militar voluntario. La profesionalización supone valorización de la función militar, que permita un reclutamiento de buen nivel;
- reacomodamiento progresivo de las FFAA, orientado para garantizar su movilidad táctica y estratégica, en consonancia con las prioridades sociales del gobierno democrático y popular;
- estudios para establecer la continuidad, con una revisión que permita compatibilizarlos con la nueva política de defensa, de los principales proyectos militares;
- el Programa Autónomo de Desarrollo de Tecnología Nuclear proseguirá a partir del supuesto explícito de que Brasil enfatiza su renuncia a construir armamentos nucleares y honrará los acuerdos y tratados internacionales que firmó sobre la materia. Este programa, compartido por civiles y militares, estará subordinado al control del poder civil;
- rearticulación y reorganización del dispositivo militar de acuerdo con las prioridades definidas por la nueva política de defensa, con la creación de comandos combinados, sobre todo en áreas prioritarias;
- la creación de una fuerza de acción inmediata, con medios terrestres, aéreos y navales, coonsecuente de la política de defensa aquí propuesta, así como el Ministerio de Defensa, serán objetivos a ser atendidos en el curso del gobierno democrático y popular.
Para alcanzar estos objetivos programáticos, el gobierno enviará al Legislativo iniciativas para crear el Ministerio de Defensa y el servicio militar voluntario.
El costo de tal programa de defensa será sostenido por la considerable racionalización de los gastos que tales medidas acarreará, respetadas las prioridades sociales del gobierno democrático y popular.