LA SEGURIDAD INTERNACIONAL EN LA POSTGUERRA FRIA:
PERSPECTIVA LATINOAMERICANA

Contra-Almirante Vicente Casales(*)
Vicepresidente Junta Interamericana de Defensa


Introducción

Debo ante todo aclarar que mis palabras no representan ningún tipo de posición en particular ni el pensamiento oficial de mi país, ni tampoco del organismo internacional donde actualmente presto servicios.
El tema propuesto es interesante, complejo, de actualidad y por sí sólo, podría generar una serie de conferencias. Trataré de ser conciso y objetivo, como deben ser los militares del Estado Mayor.

Breve esquema del período de la guerra fría

Estamos conmemorando este año los 500 años de la firma del Tratado de Tordesillas de 1494, cuando las potencias marítimas de la época, Portugal y España, dividieron el mundo en áreas de poder e influencia.
En aquella ocasión, los reyes de Portugal y España, católicos por excelencia, estuvieron de acuerdo en que la mediación de las controversias sería hecha por el Papa.
Al principio del año próximo habrán transcurrido 50 años de la Conferencia de Yalta, que algunos llaman el "2º Tratado de Tordesillas", ya que las potencias que emergerían al final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y la Unión Soviética, dividirían el mundo nuevamente en áreas de influencia y esta vez, sin mediación.
Dentro de la estrategia de contención periférica, los Estados Unidos promovieron la creación de grandes tratados, para evitar la expansión del comunismo cuyo liderazgo llevaba la Unión Soviética, proclamando a través del Presidente Truman que los Estados Unidos defenderían la democracia en cualquier lugar del mundo donde ésta se viese amenazada.
La Unión Soviética por aquel entonces no se preocupaba de establecer tratados en su área de influencia; sino en desarrollar su armamento nuclear, lo que ocurrió en 1949. A partir de entonces, se estableció la paridad nuclear que trajo como consecuencia la "detente" o "equilibrio del terror". Es importante tener en cuenta que cuando la Unión Soviética promovió el Pacto de Varsovia en 1954, no fue en respuesta a la OTAN, sino en respuesta a la aprobación del ingreso de Alemania Occidenta en la OTAN, ocurrido en los primeros seis meses de aquel año.
Basada así sobre el "equilibrio del terror", Europa disfrutó de más de 40 años de paz. Ambas potencias procuraron mantener los límites de sus áreas de influencia en el mundo, y la subordinación de las naciones a esos dictámenes, a través inclusive de acciones militares, como fueron los casos de la Guerra de Corea y de Vietnam, el bloqueo de Cuba y la invasión de Granada por parte de los Estados Unidos, y de las invasiones de Hungría, Checoslovaquia y Afganistán por parte de la Unión Soviética.
Durante el período de la guerra fría, otros actores del escenario internacional, especialmente en el Oriente Medio, el viejo conflicto árabe-israelí y el hecho de que en esa región se encuentra una de las áreas de mayor producción de petróleo mundial, desempeñaron un papel secundario en importancia, ya que la solución pacífica o no de los problemas creados, acababa siempre dependiendo de las negociaciones entre las dos superpotencias, caracterizando de esta manera el modo bipolar en que se vivía.
Con la recuperación europea a través del Plan Marshall, que permitió a Europa en 1949 lograr los índices de producción de 1939, destacándose los llamados "milagros económicos" de Alemania e Italia, las naciones europeas empezaron a hacer alianzas económicas que culminaron con la creación de la Comunidad Económica Europea en 1957, la Institución del Mercado Común Europeo en 1959, y la ratificación de ambos por el Acuerdo de Bruselas en 1966. La "Europea de los Seis" formada inicialmente por Alemania Occidental, Francia, Italia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo, se amplió en 1973 con el ingreso de Inglaterra, Irlanda y Dinamarca y, alinicio de la década del 80, con la admisión de Portugal, España y Grecia, constituyéndose así en el primer mega-bloque económico del mundo libre.
El Plan Marshall también posibilitó la recuperación japonesa que, en un período de treinta años, permitió al Japón como nación separada, ser la segunda economía más importante del mundo libre, arrastrando en esa ola de progreso a los llamados "tigres asiáticos".
Después de consolidada la revolución liderada por Mao-Tse-Tung, el gigante continental chino inició su tránsito lento al principio y rápido en los últimos años, en pro del desarrollo económico e industrial con índices admirables de crecimiento sustentado, para volverse en 1964, junto a Estados Unidos, la Unión Soviética, Inglaterra y Francia, miembro del "Club Nuclear" y, en 1970, sustituye a Taiwan como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU.
En el Continente Africano ocurre la descolonización en masa. Las potencias europeas fueron concediendo la independencia a sus antiguas colonias o simplemente retirándose del Africa. Hubo, como reacción natural al juego colonizador europeo occidental, una aproximación al modelo socio-comunista de la Unión Soviética, por parte de un gran número de nuevas naciones africanas. Gran parte de esas naciones nuevas fueron naciendo con problemas internos latentes, generadores de conflictos, teniendo en cuenta que la división geográfica impuesta por los europeos casi nunca coincidía con los orígenes étnico-tribales de las poblaciones de los respectivos territorios.
Durante el período llamado de guerra fría, América Latina vivió una época interesante:
- Por una lado, los problemas y disputas regionales tuvieron que ser olvidados en beneficio de la cohesión y la unión, en pro del esfuerzo liderado por los Estados Unidos a través del TIAR, contra el enemigo común.
- Por otro lado, las crisis internas motivadas en gran parte por la Unión Soviética al intentar expandir el modelo comunista hacia América Latina, a través del binomio agitación y propaganda, acabaron en intervenciones militares y exceso en los gobiernos por largos períodos, en las décadas de los 60 y 70.
El retorno a la democracia representativa aconteció al inicio de la década de lo 80, de manera general en el continente sudamericano, consolidándose al final de la misma.
El más importante organismo regional, la Organización de los Estados Americanos, revitalizado en los últimos diez años, recibe el ingerso de nuevas naciones, antiguas colonias europeas, se fortalece y pasa a ser un organismo respetado en el continente.
Finalizando con este conciso esquema retrospectivo del período entre el final de los años ochenta, el cual considero como el período amplio de la guerra fría, hago las siguientes conclusiones:
En el campo político: los Estados que pertenecían al bloques, por fuerza de tratados, dejaron adormecidos sus querellas internas o con sus vecinos, por la necesidad de no contribuir a la confrontación nuclear;
En el campo económico: la creación del mega-bloque de la CEE, y la formación del Grup de los Siete (Estados Unidos de América, Canadá, Francia, Inglaterra, Italia, Japón y Alemania Occidental), ransfirió todas las decisiones de importancia sobre la Economía Mundial hacia el eje Norte-Norte, dejando vislumbrar la posibilidad del inicio de un conflicto Norte-Sur.
En el campo militar: la tecnología pasó a ser el factor de fuerza más importante, habiédose constatado una baja en los gastos militares para el final de la década del 80.
En el campo sicosocial: la reducción o término del conflicto ideológico podrá llevar a la exacerbación de los factores adversos de origen étnico, religioso o de desigualdades regionales que provocan la pobreza de algunos y la riqueza de otros, con migraciones masivas de personas hacia los países ricos, donde la cultura y la etnia son bastante distintas, lo que provocará el aumento de movimientos de tipo neo-nazista.

El complejo orden mundial

Entre 1989 y 1991, el mundo experimentó, en secuencia rápida, una serie de acontecimientos dásticos (la caída del Muro de Berlín, la runificación de las dos Alemanias, el estallido interno de la Unión Soviética, el término del Pacto de Varsovia y la guerra en la antigua Yugoslavia) que resultó en los siguientes hechos:
Fin de la guerra fría y del mundo bipolar, emergiendo los Estados Unidos como potencia hegemónica. Los Estados Unidos de América reunió 28 naciones aliadas y obtuvo permiso de la ONU para sacar las tropas iraquís del territorio de Kuwait en caso de que las mismas no se retiraran de sus fronteras antes del 15 de enero de 1991. La Guerra del Golfo duró desde el 16 de enero al 27 de febrero de 1991 con la rendición incondicional de Iraq.
El inicio de las reivindicaciones del Japón y Alemania, grandes potencias económicas, pero alejadas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial de las decisiones políticas mundiales. El Japón, al recibir la negativa de Rusia de devolver las islas Curiles, ciertamente reevaluará su estructura militar, hoy limitada al 1% de su PIB por disposición constitucional impuesta por los Estados Unidos durante la ocupación al final de la Segunda Guerra Mundial. Alemania reivindicó la retirada de las tropas de la OTAN de su territorio, ya que no existe amenaza justificada. Ambos, Japón y Alemania, desean tomar asiento como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. No se justifica tomar parte del Grupo de los Siete si no se tiene la contrapartida del poder político, a través del poder del veto, en el órgano de mayor representación política en el planeta. Tal reivindicación causó el rponunciamiento de los 108 países del Movimiento No-Alineado, reunidos en Indonesia en septiembre de 1992, manifestando preocupación con el ingreso de esas naciones como miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
Formación de mega-bloques económicos y políticos. La formación del NAFTA, conformado por los Estados Unidos, Canadá y México, sorprendió alos países de América del Sur pues se constituía otro mega-bloque económico en el eje Norte-Norte. Por ello se concibió la creación del MERCOSUR, del cual formaban parte inicialmente Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y ahora Chile. La posibilidad de formación de nuevos mega-bloques económicos (en el sudeste asiático encabezado por Japón, en el Oriente Medio a través de la identificación islámica, arrastrando las repúblicas islámicas a la ex-URSS y otros) es seria en relación a la perturbación que podría producir en las relaciones internacionales.
Interferncia cada vez mayor de la ONU, a través del Consejo de Seguridad, en las querellas regionales con el consecuente aumento del número de tropas y el número de "Peace Keeping Forces" (Fuerzas de Mantenimiento de la Paz).
Hasta el final del año pasado, había trece "operaciones de paz" en ejecución.
- MINRUSO (Sahara Occidental)
- UNFICYP (Chipre)
- UNPROFOR (ex-Yugoslavia)
- UNDOF (UNDOF (Colinas del Golán)
- UNTSO (Jerusalén)
- UNFIL (Líbano)
- UNTAL (Cambodia)
- UNMOGIP (India/Paquistán)
- UNIKON (Irán/Kuwait)
- UNOSOM II (Somalía)
- UNOMOZ (Mozambique)
- ONUSAL (El Salvador)
- UNAVEM II (Angola)
Se ha observado que las sociedades del primer mundo ya no aceptan con facilidad que sus hijos sean enviados a regiones de conflicto, aumentando así los efectivos de los países en desarrollo, siendo una paradoja la gran presencia de sudamericanos tratando de hacer la paz en tierras europeas.
A la luz de los temas discutidos brevemente arriba, y teniendo en vista las tendencias observadas en estos preludios de la postguerra fría, saco las siguientes conclusiones:
En el campo político: el paso de un mundo bipolar a otro unipolar, de potencia hegemónica global, significa un cambio en la situación inicial de alta confrontación y baja inestabilidad, hacia una situación de baja confrontación y alta inestabilidad en el escenario mundial. En esa nueva situación, los conflictos bélicos regionales, siendo menos apocalípticos en cuanto a la amenaza de la paz mundial.
En el campo económico: el comercio multilateral, que floreció bajo el sistema del mundo bipolar,ahora ha evolucionado hacia la relación entre bloques o regionalismo económico. El concepto de soberanía no prevalece en el mundo de los altos intereses económicos, dado el hecho de que cada Estado ya no tiene la capacidad de sobrevivir sólo, lo cual ha conducido a la aparición de las economías de conjunto.
En el campo militar: la baja observada en los gastos militares durante el final de la guerra fría, en términos mundiales, no habrá de continuar, debiendo volver a aumentar en los próximos años, aunque de manera discreta. A lo largo del tiempo, habrá una reducción drástica de las armas nucleares de largo alcance y destrucción masiva y una implementación de las armas no nucleares de alta tecnología.
En el campo sicosocial: la mayor amenaza a la paz se originará a través de la pobreza, de las discriminaciones étnicas, del nacionalismo exacerbado, del radicalismo religioso, del narcotráfico y de las condiciones del medio ambiente, más que de cuestiones políticas.


Repercusuiones sobre América Latina

En primer lugar, considero, desde un punto de vista estrictamente personal, que las expresiones "América Latina" y "latinoamericano" son meras figuras retóricas, de carácter discriminatorio, creadas por los anglosajones europeos. Los países de origen hispánico de América Central y del Caribe tienen profundas diferencias en materia de factores condicionantes geopolíticos con respecto a los de América del Sur. La expresión "América Latina" fue usada también como consecuencia de la presencia del Brasil, de origen portugués, y nunca fue utilizada para referirse a los países de origen francés del continente americano.
México, integrante ahora del NAFTA, es vecino fronterizo de la nación más poderosa del mundo moderno, siempre tuvo y tendrá perspectivas diferentes de los demás países de origen hispánico.
Los países de origen hispánico de América Central y el Caribe están situados en un área de influencia directa del NAFTA y deberían recibir atención especial de los Estados Unidos y Canadá, principalmente con inversiones en los sectores básicos de energía y saneamiento, tratando con ello de reducir la "brecha" actual, pues de lo contrario permanecerán como focos de tensión y amenaza a la paz del continente.
De esta manera, el análisis conciso que haré en términos de perspectivas y repercusiones del nuevo orden mundial, tendrá que ver exclusivamente con América del Sur, la cual debido a la presencia de las naciones hermanas Guyana y Suriname (hoy sin muchas conexiones con los colonizadores que le dieron origen) no podría denominarse "América Latina".
A pesar de las diferencias acentuadas existentes entre los países de América del Sur en términos de extensión territorial, población, densidad demográfica, mezclas raciales, PIB, grado de desarrollo, etc., considero que tales diferencias son manejables, pudiendo la región ser tratado como conjunto.
América del Sur continúa dependiendo del ahorro externo para completar su desarrollo ya que todavía no existe el capitalismo de mercado y es bien clara su condición de importadora de tecnología y de bienes de capital, y por otra parte, su situación de exportadora de materias primas y bienes manufacturados , hace que esté enfrentando cada cvez más mayores dificultades, debido a la recesión, no totalmente superada, y que ya se encuentra arraigada en las naciones desarrolladas. Ha sido notable la dificultad -para no decir la discriminación - que la América del Sur ha experimentado para tener acceso a la tecnología de punta que le podría imprimir mayor velocidad a su desarrollo. Son preocupantes también las ideas recién formuladas por líderes políticos del eje Norte-Norte, sobre el recorte drástico de los gastos militares, con vistas al redimensionamiento o reducción de las fuerzas armadas de los países en desarrollo, especialmente en América del Sur, o el cambio de la misión de las mismas para fines de seguridad tipo Guardia NAcional o fuerzas policiales.
Otra gran preocupación proviene de la reivindicaciones territoriales históricas de algunos de los países en relación a otros del continente, las cuales serían extremadamente perjudiciales para la convivencia pacífica si llegaran a surgir, tal como está aconteciendo en el hemisferio norte.
Finalmente, en el aspecto sicosocial, preocupan los bolsones de pebreza, fruto de desajustes internos, y también los problemas del narcotráfico y su envolvimiento con la guerrilla fraticida, que son resultado de la real falta de voluntad para reducir, mejorar o exterminar este problema, por parte de los grandes consumidores de droga del hemisferio norte.
Debemos considerar que somos la macro-región más desarmada y con menor índice de conflictos en el mundo. Las fuerzas armadas sudamericanas, en su gran mayoría, tiene que desempeñar sus tareas en tiempos de paz, empleando medios militares, sea por razones económicas, por no ser viable la ejecución de las mismas por entidades privadas por motivo de costos, o bien por razones administrativas o por la imposibilidad de que ellas sean ejecutadas por agencias civiles del gobierno, debido a dificultades con las leyes laborales.
Los países en desarrollo emplean sus batallones de ingenieros y sus batallones logísticos en el control, reducción y contención de los desastres naturales, así como en la construcción y reparación de vías férreas, carreteras y puentes en las áreas poco habitadas o de difícil acceso, donde los costos de los empresarios privados ocasionarían grandes cargas financieras para el gobierno. Los países en desarrollo emplean a sus marinas en labores de salvamento y socorro marino, en la cartografía náutica, en la señalización náutica y en todas las tareas de guardacostas, pues sería tremendamente costoso, o en algunos casos poco práctico, que otra agencia del gobierno o entidad privada se hiciera cargo de ellas.
En muchas instancias la atención médica y odontológica en determinadas regiones del interior y ribereñas, es brindada exclusivamente por las fuerzas armadas.
Por lo anterior, discierno para las naciones de América del Sur las siguientes perspectivas, que son en verdad esperanzas para solucionar necesidades que deben ser concretadas:

a) En el campo político

Aceptar la fronteras actuales como definitivas, con excepeción de Bolivia donde, por una vía rigurosamente pacífica, las naciones envueltas pueden garantizarle el acceso al océano Pacífico, a través de un acuerdo específico.
Contribuir de manera decisiva al fortlecimiento de la OEA y de sus organismos subsdiarios, incluída la JID, como foro principal para llevar a cabo las discusiones de los problemas del continente americano, evitando soluciones impuestas por el eje Norte-Norte, contribuyendo así a evitar que surja cualquier tipo de crisis, dificultad o conflicto Norte-Sur.
Incentivar al máximo la cooperación internacional mediante aproximaciones bilaterales o subregionales.
Luchas en los foros internacionales, por la reducción o eliminación de las dificultades de acceso a la tecnología de punta.
Aunar todos los esfuerzos para la manutención de la paz en el continente americano.
Fortalecer la democracia representativa como el mejor sistema de gobierno.

b) En el campo económico

Fortalecer y ampliar el MERCOSUR con la admisión de los demás países del continente.
Mantener el multilateralismo del comercio con los socios tradicionales y buscar decididamente los mercados asiáticos y los mercados emergentes del Africa.
Crear condiciones favorables para un verdadero capitalismo de mercado, reduciemdo drásticamente la interferencia de los gobiernos en la economía, a través de la eliminación o reducción al mínimo de las empresas estatales y reservas de mercado.
Conceder un tratamiento especial a los países menos desarrollados tecnológicamente a fin de disminuir las desigualdades en el continente.
Hacer fuertes inversiones en la educacción y establecer políticas modernas de distribución de ingresos para evitar los bolsones de pobreza y reducir los niveles socio-económicos.
Crear condiciones adecuadas para el aprovechamiento total de la red de navegación fluvial interregional y aumentar así la capacidad de transporte y reducir los gastos de los fletes.
Mantener control sobre elcrecimiento demográfico, a través de una planificación familiar consciente.


c) En el campo militar

Mantener los actuales niveles de fuerza, con miras a la continuación de la disuación mutua, como contribución expresiva a la manutensión de la paz en el continente.
Mantener programas de intercambio y estrechar las relaciones de buena ecindad entre las fuerzas armadas de los diversos países con miras a aumentar la confianza mutua.
Mantener los programas de intercambio, operaciones conjuntas y relaciones de aproximación con las fuerzas armadas de los Estados Unidos, con vistas a lograr una mejor preparación para la defensa del continente, acompañando los avances en el campo de la alta tecnología.
Fortalecer la Junta Interamericana de Defensa y su órgano subsidiario como instrumento de máxima importancia para contribuir al mantenimiento de la paz y la seguridad colectiva del continente.
Continuar empleando los medios militares en tiempo de paz, contribuyendo a la reducción de los desastres naturales y apoyando el desarrollo socioeconómico, inclusive en el área de la ciencia y la tecnología, buscando un acercamiento en las relaviones con las universidades.

d) En el campo sicosocial

Establecer políticas de largo plazo con miras a buscar la integración y aculturación de las comunidades aborígenes restantes, respetando en la medida que sea osible, sus usos, costumbres y tradiciones.
Tratar en forma rigurosa los focos de la discriminación étnica o religiosa.
Mantener la libertad de prensa y los medios de comunicación de masas del sector privado, como instrumento de fortalecimiento de la democracia representativa.
Incentivar la participación de los liderazgos de las sociedades en las reuniones, encuentros y conferencias internacionales promovidas por las Organizaciones No Gubernamentales, como forma de buscar n acercamiento y conocimiento mutuo.
Fortalecer los partidos políticos, evitando la supremacía de los grupos de presión, para defender de esa manera la democracia representativa.

Conclusión

Es cierto que durante la guerra fría, a través del "equilibrio del terror", las dos superpotencias garantizaron la paz en Europa, lo que significó la ausencia de grandes conflictos. Sin embargo, durante esos 45 años, se registraron 125 conflictos armados fuera de Europa, con la pérdida de casi 40 millones de vidas.
En los albores del nuevo orden mundial, algunos interrogantes claves aún no están resueltos. Rusia se encuentra en una grave situación de crisis política y económica, sin haber perdido su poderío militar; se hace necesaria la ayuda de los siete grandes, para que los liderazgos ultranacionalistas que comienzan a aparecer en Rusia no puedan, en su desespero, en caso de que asuman el poder, emplear tal poderío de una manera insensata.
El esfuerzo para combatir la pobreza tiene que ser universal, pues aunque el 95% del PIB mundial se concentra en el hemisferio norte, las estadísticas muestran que en los 12 países de la CEE existen cerca de 50 millones de pobres, 1 millón de personas sin techo, y 12 milones de seres condenados a la llamada "pobreza extrema".
La elevación del índice de desempleo en las grandes economías mundiales conduce a movimientos ultranacionalistas mundiales, y los analistas pasan a preocuparse más por el número de inmigrantes que por el número de misiles de un potencial enemigo.
El Muro de Berlín era repudiado bajo todos los aspectos, mas contribuyó a mantener los 45 años de paz en Europa; espero que el "Muro" de Maastricht no demuestre ser perjudicial para la paz en el continente europeo.
Todos debemos sforzarnos por la paz, pero no podemos que a lo largo de la historia las ideas de Sun-Tsu, Maquiavelo, Clausewitz, Mahan y tantos otros, han quedado constatadas.
Junto a la defensa de los principios fundamentales de autodeterminación de los pueblos y de la no-intervención, debemos también adoptar la filosofía del pragmatismo responsable, pues más vale prevenir que curar.
Dentro de la filosofía del pragmatismo responsable, debemos reconocer que el mundo ya ha vivido épocas de paz, definida ésta como una ausencia de grandes conflictos, bajo la égida de una potencia hegemónica.
Tuvimos la paz romana, la paz británica ahora, iniciamos la era de la paz americana o, por la propia actitud de la potencia hegemónica de procurar actuar a través de la Organización de las Naciones Unidas, la PAX UNUS.
Espero que la ptencia hegemónica continúe siendo amante de la democracia representativa y del respeto de los derechos humanos, como siempre lo ha sido.
Agradezco la atención y la paciencia que me han prestado y me pongo a disposición para los debates.

(*)Reproducido con autorización del editor, de Fuerzas Armadas y Sociedad. FLACSO-Chile, Año 9, Vol.IX, Nº3, julio-septiembre de 1994, págs. 19 a 26.



Actualizado: 13/05/96 9:23:00 AM
SER en el 2000