UNIVERSIDAD Y ESTRATEGIA:
ANALISIS Y PUNTOS DE CONTACTO

Dr. Guillermo Freytes


1- Antecedentes

Sin duda que la decisión de incorporar en el Centro de Estudios Avanzados, de nuestra Universidad Nacional de Córdoba, un Programa de Estudios Estratégicos, implica un punto claro e importante de inflexión, en la idea de interpretar con certeza, el todo social, en el quehacer propio de la Universidad, es decir la creación y la excelencia intelectual.
Lo expresado significa reflexionar, con mesura y racionalidad, sobre los aspectos que convocan el interés de todos. Ello, nos impulsó a efectuar estas breves reflexiones sobre el tema, orientándonos esencialmente hacia la divulgación de conceptos, que por su trascendencia no deben constituir patrimonio de un grupo, o grupos determinados de la sociedad. De allí, que nos hayamos propuesto utilizar un lenguaje, y un razonamiento, al alcance de todos, incluso de aquellos que carezcan de una formación especializada, sobre la temática a desarrollar.
Al respecto, no podemos dejar de señalar la editorial del diario La Voz del Interior, de la Ciudad de Córdoba, del día 10 de Octubre del año próximo pasado, cuando expresa que el estudio de los problemas estratégicos, dan a la Universidad Nacional, la oportunidad de analizar a fondo cuestiones tan importantes como la estrategia a seguir en las relaciones internacionales, la defensa, la responsabilidad insoslayable del Parlamento en el tratamiento de tales temas, como así mismo, el envío de misiones militares Argentinas al exterior.

2- La Estrategia

a- Origen y Conceptualización del Término

Nos hga parecido conveniente, a fin de manejar estas ideas con identidad intelectual, referirnos brevemente al origen y conceptualización del vocablo, sin dejar de advertir el hecho de efectuar esta publicación en una revista especializada.
La expresión estrtaegia proviene del vocablo strategós, palabra con que los antiguos griegos designaban la persona que debía conducir sus fuerzas militares. El estratega, ante la presencia de un conflicto, creaba y desarrollaba las estrategias adecuadas, para enfrentar a sus eventuales oponentes.
En cuanto a la conceptualización, si bien y en su acepción clásica podemos decir que es "el arte de hacer que la fuerza concurra para alcanzar las metas de la política" (André Beaufre, Introducción a la Estrategia, Instituto de Estudios Políticos, Madrid 1965), en la actualidad ha dejado de ser un término de uso exclusivo en el medio militar, para integrarse y designar, a toda actividad humana con posibilidad de gravitar en la formación del futuro. Así tendríamos "estrategias especializadas", válidas para un ámbito propio (económicas, culturales, militares, educacionales, comerciales, diplomáticas, etc.)

3- Actualidad del Pensamiento Estratégico

Ante las nuevas concepciones del mundo, signada por la competencia en todas las áreas del saber y del hacer, nunca resulta más actual el pensamiento estratégico, o el pensar estratégicamente.
La competencia significa inexorablemente el predominio, el permanente bregar para ganar en el conflicto que se suscita. Implica necesariamente, como ya dijéramos, pensar estratégicamente. Hablamos por supuesto, de una estrategia con los contenidos propios de la ética. Resulta sumamente difícil escribir acerca de una estrategia, desprovista de una base ética, o de claros criterios de justicia para la consecución de sus fines. La historia reciente, y contemporánea, es un testimonio de estrategias, o modos de acción, puestos al servicio del aniquilamiento o de la discriminación (social, ética, religiosa, económica, etc.), huérfanos de todo contenido, no ya ético, sino simplemente humano.
Volviendo a la fuente de nuestras inquietudes (escrito periodístico citado), en consecuencia, las políticas y estrategias de seguridad, es decir los objetivos y/o las metas a alcanzar, y los medios para hacerlos efectivos, los debe fijar la política, actividad propia de los hombres políticos. De esta concepción, saldrá el instrumento militar que resulte necesario, para alcanzar dichas metas y objetivos. Dicho así, simplemente significa que la responsabilidad de tomar decisiones que hacen a la defensa del Estado, en un sistema constitucional y democrático como el que vivimos, recae sobre la clase política que es la que, por lógica en última instancia, dispone del poder político y la conducción del Estado.
Aquí cabría hacer un análisis, de la ingerencia, o mejor dicho de las incumbencias, que tiene cada uno de los poderes del Estado, de acuerdo a nuestro ordenamiento jurídico-constitucional en la fijación de las estrategias generales, y en particular referidas a las estrategias de seguridad. Por su amplitud e importancia, entendemos que este aspecto, merece un tratamiento especial, al que nos comprometemos abordar a la brevedad. Solo agregamos en este sentido, compartiendo el artículo de fondo ya señalado en La Voz del Inrterior, que "las políticas militar y de defensa, son temas de demasiada importancia como para que queden reservadas -en sus niveles de definición y decisión- al Poder Ejecutivo".


4- Conclusión

Esto significa que la seguridad del Estado (entendida esta última, sólo como una condición objetiva de cualquier organización jurídica, carente de carga ideológica) no es un problema exclusivo de los militares, sino que hace al accionar de toda la sociedad, representada en nuestro sistema por su clase política. Si la percepción, es de que no hay peligros reales o potenciales, ésto constituye una responsabilidad propia de los políticos que conducen los poderes del Estado, que en ciertos casos, podría convertirse también en una rsponsabilidad jurídica, si se produjese un desgraciado evento no deseado que afecte los intereses de la República, por omisiones o deficiencias en el planeamiento estratégico.
Lo expresado, aunque breve, nos demuestra la importancia de la estrategia, disciplina que permitirá a un pueblo alcanzar márgenes de mayor bienestar si es acertada, pero que si es equivocada, podrá producir efectos no queridos por nadie.
Sin duda el hecho de que la Universidad analice, reúna datos, proponga estrategias, y confronte la realidad circundante, genera hombres y mujeres capaces de mover sus ideas en niveles de abstracción y conjuntos superiores, sensibles al destino de su generación, en una actividad esencial y prioritaria. Todo esto con el objeto, de que la Universidad, como comunidad intelectual, devuelva en conocimientos, y bienestar consiguiente, el esfuerzo que hace la sociedad para mantenerla y sostenerla en todos los planos.





Actualizado: 20/05/96 10:19:17 AM
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