EL CONGRESO ES MUY IMPORTANTE EN LA EVOLUCION DEL SISTEMA DE DEFENSA"


En el marco de las audiencias públicas realizadas por el Congreso Nacional, participó como expositor el Cnl. (R) John Cope, Director de Estudios Estratégicos de la National Defense University, de los Estados Unidos. SER en el 2000 aprovechó su visita para entrevistarlo acerca de los temas que expuso en dicha audiencia.


SER: Nos interesaría rescatar la experiencia norteamericana en el área de la defensa y principalmente respecto de la labor del Joint Chiefs of Staff (JCS), que formó parte de su exposición en las audiencias públicas de nuestro Congreso el pasado 19 de septiembre.

John Cope: En Estados Unidos, todavía estamos evolucionando. Podemos hablar del diseño y de la forma de la organización, pero aún no hemos llegado al estado ideal. Estamos evolucionando.
Es muy importante para mí la misión que está cumpliendo el Congreso argentino con las audiencias públicas que está realizando, porque siempre existen líneas conservadoras que quieren saber cuál es su misión y no quieren salirse de ella. Nosotros tenemos, todavía, gente dentro de las Fuerzas Armadas muy conservadora.
Hace falta un elemento catalizador. Esto fue lo que utilizamos en nuestro sistema. La experiencia que tuvimos en la Segunda Guerra Mundial nos costó mucho, pero a pesar de esto, la gente no aprendía que había que trabajar en colaboración, y existía mucha renuencia en permitirle el control al Joint Chiefs of Staff (Estado Mayor Conjunto).
Existen dos cuestiones diferentes. Una es el control dentro de la organización, y la otra, el control con los voceros oficiales que se manifiestan fuera de la organización. Con la Ley de Seguridad Nacional que se introdujo en nuestro país en 1947 las cosas comenzaron a cambiar y se empezó a ver la necesidad del trabajo en conjunto, pero de todas maneras de 1947 a 1986 se introdujeron dieciseis enmiendas menores a esta ley, y a partir de 1986 se realizó una enmienda muy importante.
El ser humano no puede cambiar abruptamente, entonces es imposible que Argentina trate de lograr de un solo salto estar en el lugar de los Estados Unidos y hacer propia su experiencia de cuarenta y ocho años de éxitos y fracasos. Por eso hay que estar tranquilo, ir evolucionando como se pueda, pero teniendo en claro el rol que debe desempeñar el Congreso, que es sumamente importante.
Algo interesante para rescatar de nuestra experiencia es tratar de realizar una distinción entre el Estado Mayor Conjunto (JCS) y la responsabilidad de los Jefes de las distintas armas. La distinción principal está en lo que se llamaría las responsabilidades operativas y las de apoyo; dentro de estas últimas entraría todo lo necesario para darle capacidad a las distintas Fuerzas. Estas son responsables de crear fuerzas capacitadas, y el JCS es el responsable de que estas Fuerzas se utilicen y se mantengan de manera eficaz.
Esto podría ser difícil para la Argentina: encontrar una definición de las responsabilidades operativas. En cambio, para Estados Unidos es fácil, ya que todas las perspectivas se encuentran en el exterior y los comandantes están en el exterior. No hay un conflicto de intereses, cuando los comandos están en el exterior sus tareas se desempeñan en ese lugar: no sé de qué forma se puede resolver y definir esto en la Argentina, aunque una idea que puede ayudar sería implementar un trabajo en conjunto en maniobras donde participen las tres armas. Esto posibilita que, por ejemplo, el operativo UNITAS en el futuro sea encarado por las tres armas de la Argentina con las tres de EE.UU., y que éstas estén bajo el control del comando unificado de los EE.UU. que trabaja en cooperación con el Estado Mayor Conjunto de la Argentina. Esta es una muy buena experiencia para hacer, porque las operaciones de las distintas armas van a estar dirigidas por el respectivo comandante, pero el responsable final por ejemplo en la Argentina, va a ser el EMCFFAA, y finalmente habrá que reportar o responder a él.

SER: El Estado Mayor Conjunto en la Argentina ha tenido desde la ley muchas capacidades, principalmente de planificación. Pero ha faltado un elemento político de potenciación de su rol. La pertenencia de los Jefes de las Fuerzas al Joint Chiefs of Staff, en el caso de los EE.UU.,, ¿ayuda a que se pueda lograr una mejor relación y a que el JCS tenga la importancia que posee en el sistema?

JC: En EE.UU. tuvimos que enfrentar el mismo problema que ustedes. A los Jefes de las distintas armas no les agrada tener a alguien por encima, cada uno quiere ser responsable de su Fuerzas. De todas maneras aceptan, por estar en una democracia, la existencia del Secretario de Defensa por encima de ellos. En la experiencia que tuvimos después de la Segunda Guerra Mundial nos dimos cuenta de la importancia de trabajar en estrecha colaboración. Esto fue bastante difícil, se fueron introduciendo cambios en un momento que quizás no era el correcto desde la óptica actual, pero era la mejor decisión que podía tomarse. Después todo fue evolucionando, desde 1947 a 1986, cuando se introdujo la Gran Enmienda. Lo que sí tenemos claro es que el trabajo debe realizarse en estrecha colaboración. El problema es, en algunos casos, la instrumentación y cómo se organizan las cosas, porque por ejemplo el reclutamiento, el equipamiento, sigue respondiendo a cada Fuerza en particular, no es responsabilidad del JCS. El problema tiene que ver con las responsabilidades operativas.

SER: ¿Qué relación mantiene el Congreso con la Secretaría de Defensa?

JC: De acuerdo a la ley, el Secretario de Defensa pertenece a la Presidencia de la Nación, y tiene la obligacioón de reportar directamente al Presidente y al Congreso. Es como en todas las organizaciones: en la práctica, le termina informando al Presidente y éste a su vez lo hace hacia el Congreso. Por ejemplo, si usted está en una compañía, va y le dice al presidente de la misma una inquietud, y éste la acepta, se informa a las líneas menores para que se implemente su moción.

SER: Pero aún así, se dieron históricas apariciones de los Secretarios de Defensa en el Congreso, como por ejemplo, la de Mc Namara...

JC: Para esto voy a citar un ejemplo con respecto a las cuestiones presupuestarias. El dinero que necesita la defensa y la Secretaría de Defensa pertenecen a la Presidencia, lo recibe el Presidente y después es asignado. Entonces, una vez por año el Secretario de Defensa informa a la Presidencia todo lo relativo a la Secretaría que preside. El Congreso en forma habitual pide que se presente a explicar determinadas cuestiones; puede enviar una carta como también citar al Secretario de Defensa a comparecer ante las inquietudes de los legisladores. En febrero de este año, el Congreso citó al Secretario de Defensa para ver cuál era la estrategia que se iba a utilizar en la zona de Asia oriental y el Pacífico. Esto dio como resultado que se emitieran documentos sobre la estrategia regional de EE.UU. En total fueron cinco, y el último fue la Estrategia para las Américas, publicado hace muy poco tiempo.

SER: El Jefe del JCS y los Jefes de las Fuerzas, ¿comparecen también ante el Congreso?

JC: El Congreso los puede citar a comparecer por lo menos una vez por año. Deben presentar un informe de la posición de cada arma, diciendo en qué condición se encuentra y cuáles son sus requerimientos. En EE.UU. se realizan en el mes de febrero, justo antes de que empiecen los debates acerca del presupuesto. De acuerdo a la ley, el Congreso en EE.UU. está obligado a supervisar y controlar el manejo de las Fuerza, cómo funcionan y cómo están operando, y aunque el Presidente es el Comandante en Jefe, el Congreso tiene la misión de supervisar e inspeccionar las actividades de las distintas armas. También debe controlar la justicia y el orden; esto tiene que ver con la justicia militar y algunas cuestiones que son realmente importantes.

SER: ¿Cuál es el tipo de dependencia orgánica entre las Fuerzas Armadas y el JCS?

JC: No existe una dependencia de mando de los jefes de las distintas Fuerzas con respecto al JCS. La dependencia de mando de ambos es respecto a la Secretaría de Defensa. Por ejemplo, si nos remitimos al operativo UNITAS, cada Jefe es responsable de que su Fuerza tenga las capacidades y requerimientos necesarios para cumplir con el operativo. En éste hay una fuerza de tareas conjunta, y ésta es la que reporta al JCS. Nosotros diferenciamos la conducción de la operación, de la organización, el equipamiento y el entrenamiento; el comandante de la Task Force no tiene responsabilidad directa sobre los problemas administrativos de cada Fuerza, sólo es responsable del desarrollo de la operación y del resultado.

SER: ¿Cómo es el proceso de toma de decisión en cuanto a la reducción de Fuerzas y con qué criterio se ha realizado la misma?

JC: Como siempre, fue el dinero el que hizo la base para que se redujera todo. El Congreso manifestó al Presidente que debía reducirse el presupuesto. No podemos seguir justificando el tamaño que poseen nuestras Fuerzas, y se debe reducir su presupuesto. Cuando el Presidente tuvo los números, citó al Secretario de Defensa y le comunicó de cuánto dinero disponía, y éste le planteó cómo podía utilizar ese dinero. Ante esto, las Fuerzas Armadas ya sabían que habría una reducción del presupuesto, y que esta tendencia descendente iba a continuar; fue cuando realizamos una perspectiva a largo plazo calculando la reducción porcentual que habría en el término de diez años.
Esto sucedió alrededor de 1990 y 1991, y en 1993 Aspen hizo lo que se llamó "previsión de abajo hacia arriba", una revisión integral de las Fuerzas determinándose qué tipo de Fuerzas Armadas quería tenerse para 1999. Se llegó a la conclusión de que había que reducir el personal y modernizar la Fuerza. Esta tenía que estar capacitada para actuar en dos conflictos regionales casi simultáneos en forma unilateral. A la larga nos dimos cuenta de que la hipótesis sobre la cual nos habíamos basado estaba equivocada, porque la tendencia descendente en cuanto a recursos fue mucho más abrupta de lo que se esperaba. Eso hizo que se considerara otras hipótesis, por ejemplo la de tener una Fuerza para combatir casi simultáneamente en dos conflictos regionales importantes con aliados, existiendo fuerzas de coalición. Esto se está debatiendo en la actualidad.

SER: ¿Cuál es el papel de la comunicación social y la educación para la defensa para contribuir con este presente?

JC: En general, la población está contenta con la reducción de las Fuerzas Armadas, y se hacen la misma pregunta que aquí: ¿para qué necesitamos tener una Fuerza tan grande, por qué necesitamos invertir tanto en ella? Esto no es lo mismo si uno vive cerca de una base militar, o es el propietario de una industria que provee a las Fuerzas, porque entonces les afecta su forma de vida y sus ingresos.
Este compromiso en la reducción de las Fuerzas existe y está firmado. Hay una Comisión de Racionalización y cierre de bases, porque se redujeron las operaciones en el exterior y porque hay un 40% menos de presupuesto y personal. En el plazo de cinco ó seis años esta Comisión debe determinar qué bases pueden cerrarse, ya que existe una gran canrtidad y demandan mucho dinero. El problema para determinarlo es también que los representantes en el Congreso no quieren cerrar las bases de sus distritos, porque allí están sus votantes. Esto generó un conflicto, y se llegó a la conclusión de que la Comisión preparara una lista absolutamente imparcial, presentándola al Presidente y luego al Congreso, el cual debería votar por sí o por no.





Actualizado: 05/08/96 10:54:09 AM
SER en el 2000